La vecinal vuelve a alertar por el estado del barrio
La Vecinal Colastiné Norte volvió a manifestar su preocupación por el estado general del barrio, tras detectar deficiencias reiteradas en la recolección de residuos verdes, el desmalezado y la limpieza de microbasurales. Durante una recorrida por calles y espacios públicos, referentes barriales señalaron que los servicios tercerizados no se cumplen según lo establecido en el pliego licitatorio.
El reclamo también apunta a la falta de control por parte del Municipio, lo que —según advierten— profundiza el deterioro del espacio público y afecta la calidad de vida de los vecinos.
Incumplimientos en un contrato millonario
Claudia Bournissent, presidenta de la Vecinal Colastiné Norte, explicó que los servicios están tercerizados desde 2024 y que, tras una nueva licitación, la empresa Alamco comenzó a operar en agosto de 2025. Sin embargo, aseguró que “no se está cumpliendo con lo pautado y no hay control municipal”.
Según detalló, el barrio fue dividido en cuatro zonas, con trabajos previstos dos veces por semana en cada sector. “Hoy estamos en zona dos y deberían estar trabajando. Lo que vemos es un microbasural que lleva días, incluso semanas”, advirtió.
La dirigente también cuestionó el monto de la licitación, que asciende a 1.600 millones de pesos, y afirmó que no se reflejan mejoras visibles en el barrio, pese a la inversión realizada.
Reclamos formales sin respuestas concretas
Desde la Vecinal señalaron que los reclamos no son nuevos. En noviembre del año pasado mantuvieron una reunión con el intendente y funcionarios municipales, donde expusieron la problemática. “Nos dijeron que iban a revisar el tema, pero no hubo respuestas concretas”, indicó Bournissent.
Ante la falta de soluciones, la institución presentó recientemente un reclamo formal ante el Municipio, luego de agotar instancias informales como llamados al 0800, reuniones y gestiones directas con distintas áreas.
Cristina Von Wartburg, vicepresidenta de la Vecinal, habló de un “incumplimiento masivo” por parte de la empresa. Explicó que la acumulación de podas y residuos se agrava cuando el cronograma no se cumple. “Se forman verdaderas capas de basura: lo viejo abajo y lo nuevo arriba”, describió.
Calles intransitables y mantenimiento desigual
Otro de los puntos críticos señalados por los vecinos es el estado de las calles, especialmente después de las lluvias. “El estado es pésimo y no se ven mejoras reales”, sostuvo Bournissent.
Según explicó, el mantenimiento es desigual: las zonas dos y cuatro, del lado oeste de la Ruta 1, son las más afectadas, mientras que otros sectores reciben mayor atención. Las quejas incluyen falta de paso de máquinas, ausencia de desmalezado y acumulación de residuos verdes durante meses.
Ordenanzas, multas y contradicciones
Desde la Vecinal también cuestionaron las exigencias de la ordenanza vigente, que obliga a embolsar pasto y atar ramas. “Los terrenos no son chicos y eso implica una cantidad enorme de bolsas, con impacto ambiental”, planteó Von Wartburg.
Además, remarcaron una contradicción: mientras la empresa no cumple, los vecinos reciben inspecciones y multas por tener podas en la vereda. “No levantan los residuos y después sancionan al vecino. Es una incoherencia total”, afirmó Bournissent.
Finalmente, las referentes barriales insistieron en la necesidad de mayor control municipal y alentaron a los vecinos a realizar reclamos formales como herramienta de respaldo ante posibles sanciones.

