La DGI denunció a la AFA por facturación apócrifa
La Dirección General Impositiva (DGI), a través de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), presentó una nueva denuncia contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El organismo investiga la presunta utilización de facturas apócrifas y la salida de fondos sin respaldo documental.
- La DGI denunció a la AFA por facturación apócrifa
- Una presentación nueva surgida de tareas de fiscalización
- Empresas investigadas y servicios sin respaldo real
- Domicilios inexistentes y cifras que no coinciden
- Un patrón que se repite en otros proveedores
- Más inconsistencias detectadas por el organismo fiscal
- Un contexto de mayor presión institucional sobre la AFA
Según la presentación, la DGI detectó movimientos de dinero que no cuentan con documentación suficiente. Estas operaciones podrían haberse utilizado para ocultar el destino real de los fondos y eludir los controles fiscales vigentes.
El monto bajo análisis asciende a unos $235 millones, aunque la cifra podría aumentar a medida que avance la investigación.
Una presentación nueva surgida de tareas de fiscalización
Fuentes judiciales indicaron que la denuncia no amplía causas anteriores. Se trata de una presentación nueva, iniciada tras tareas específicas de fiscalización y análisis sistémico realizadas por ARCA.
El foco de la investigación está puesto en proveedores de servicios con inconsistencias fiscales. Según el organismo, varias empresas no presentan condiciones acordes a los trabajos facturados.
Empresas investigadas y servicios sin respaldo real
La DGI puso bajo la lupa a al menos 15 sociedades comerciales. Estas firmas habrían cobrado sumas millonarias sin prestar servicios reales, o bien presentarían rasgos típicos de empresas apócrifas.
Entre las compañías mencionadas figuran ID Constructora S.R.L., Meroka S.R.L., Maxstore S.A., Central Hotel S.R.L., Luicom S.A. y LPH Event S.A., entre otras.
De acuerdo con la denuncia, estas empresas emitieron facturas por obras, mantenimiento y servicios. Sin embargo, no existe una correlación verificable entre lo facturado y su capacidad operativa o financiera.
Domicilios inexistentes y cifras que no coinciden
Uno de los casos destacados es el de ID Constructora S.R.L.. La DGI no pudo localizar la empresa en su domicilio fiscal, que se encontraba cerrado. Vecinos del lugar afirmaron no conocer la firma.
El análisis fiscal reveló una fuerte diferencia entre la facturación declarada y los movimientos bancarios. En 2023, la empresa declaró ingresos por $2.904 millones, pero solo registró acreditaciones bancarias por $419 mil.
Para la AFA, esta firma facturó $44,7 millones entre mayo de 2023 y marzo de 2024. La DGI señaló que la empresa no tiene bienes registrados, personal declarado ni compras acordes a esa actividad.
Un patrón que se repite en otros proveedores
La investigación detectó un patrón similar en Meroka S.R.L.. La empresa tampoco pudo ser localizada y su domicilio fiscal corresponde a un edificio residencial.
En 2023, Meroka declaró una facturación superior a $561 millones, pero solo informó $67 millones en acreditaciones bancarias. Para la AFA, facturó $6,8 millones por supuestas obras en el predio de Ezeiza.
La DGI remarcó que la firma está inscripta en múltiples actividades sin relación entre sí y declara una dotación mínima de personal.
Más inconsistencias detectadas por el organismo fiscal
La denuncia también incluye a Maxstore S.A., una empresa que modificó su actividad declarada poco antes de comenzar a facturar obras. La DGI tampoco logró ubicarla en su domicilio fiscal, que sería utilizado para alquileres temporarios.
Otro caso es Central Hotel S.R.L., que facturó $9,6 millones a la AFA por presuntas obras en Ezeiza. La empresa no registra empleados ni bienes, y su actividad principal es la hotelería.
Además, el organismo fiscal detectó que cheques emitidos por la AFA se utilizaron para operaciones vinculadas a la actividad ganadera, sin relación con los servicios facturados.
Un contexto de mayor presión institucional sobre la AFA
La denuncia se presenta en un contexto de creciente presión institucional sobre la conducción de la AFA. La entidad también enfrenta un proceso administrativo ante la Inspección General de Justicia (IGJ).
La IGJ intimó a la AFA a presentar balances y documentación respaldatoria de ejercicios anteriores. La investigación fiscal continúa en curso y podría derivar en nuevas actuaciones judiciales.

