El príncipe Andrés de York, hermano del rey Carlos III, fue detenido en el Reino Unido en el marco de la investigación por el caso Epstein.
La Thames Valley Police confirmó el procedimiento y detalló que investiga una presunta mala conducta en un cargo público.
El hecho marca un precedente histórico: es el primer miembro de la realeza británica moderna en ser arrestado.
Investigación por presunto uso indebido de información
Las autoridades analizan si Andrés compartió información oficial sensible con el financista estadounidense Jeffrey Epstein.
Según los informes, los hechos habrían ocurrido cuando el exduque se desempeñaba como enviado comercial del Reino Unido entre 2001 y 2011.
Documentos difundidos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos incluyen correos electrónicos que mencionan viajes oficiales a Hong Kong, Vietnam y Singapur.
Otro mensaje, enviado en 2010, haría referencia a oportunidades de inversión en Afganistán.
La policía abrió una investigación formal tras evaluar la documentación disponible.
El subjefe Oliver Wright aseguró que el proceso se desarrollará con independencia y rigor. También pidió cautela mientras avanza la investigación.
Declaraciones políticas y presión pública
El primer ministro británico, Keir Starmer, sostuvo que cualquier persona con información relevante debe colaborar con la Justicia.
“El principio es claro: nadie está por encima de la ley”, afirmó días atrás.
Cuatro fuerzas policiales británicas confirmaron que revisan informes vinculados al caso.
Antecedentes del vínculo con Epstein
El nombre del príncipe Andrés ya había aparecido en denuncias anteriores relacionadas con el caso Epstein.
La activista Virginia Giuffre aseguró públicamente que sufrió abusos cuando era menor de edad. Sus declaraciones generaron una fuerte repercusión internacional.
En 2022, Andrés perdió sus títulos militares y dejó de utilizar el tratamiento de “Su Alteza Real”. La Casa Real adoptó esa decisión tras el impacto institucional del escándalo.
Una investigación de la BBC reveló que decenas de vuelos vinculados a Epstein operaron desde aeropuertos del Reino Unido.
Qué puede pasar ahora
La legislación británica permite una detención inicial de 24 horas. En casos complejos, un tribunal puede extender ese plazo hasta 96 horas.
Luego de ese período, la policía puede formular cargos o liberar al sospechoso mientras continúa la investigación.
El caso genera fuerte repercusión en el Reino Unido. También impacta en la imagen pública de la monarquía.
Las autoridades continúan reuniendo pruebas y analizando documentación.

