Crisis en el transporte urbano de Santa Fe
El transporte urbano de pasajeros en la ciudad de Santa Fe atraviesa una situación crítica y sin perspectivas de mejora en el corto plazo. Así lo expresó Víctor Zavagna, representante de Autobuses Santa Fe, quien detalló el complejo escenario que enfrentan las empresas del sector.
Según explicó, ya se registra una reducción significativa en la cantidad de unidades en circulación, que pasó de una baja del 10% a recortes de hasta el 40% en horarios valle. La tendencia podría profundizarse en los próximos días.
“Lo único que podemos hacer es regular los recursos en función del dinero disponible”, sostuvo Zavagna.
Menos frecuencia y posible suspensión del servicio nocturno
Uno de los puntos más preocupantes es la posibilidad de aplicar nuevos recortes en franjas más amplias del día. Entre las medidas en análisis, se destaca la eventual suspensión del servicio nocturno, adelantando el último recorrido a las 22 horas, cuando actualmente funciona hasta la medianoche.
También se evalúa una reducción de líneas vinculadas al transporte de estudiantes, debido a la caída en la demanda generada por conflictos en el ámbito universitario.
El deterioro del sistema responde a múltiples factores:
- Aumento del combustible cercano al 40%
- Caída en la recaudación por menor cantidad de pasajeros
- Demoras de hasta tres meses en subsidios nacionales, especialmente los vinculados a ANSES
En este contexto, el panorama es delicado. Las empresas advierten dificultades para afrontar el pago de salarios en el corto plazo.
El boleto debería superar los $2300
Desde el sector empresario aseguran que, para sostener el sistema, el boleto debería ubicarse en torno a los $2300, un valor que genera fuerte preocupación.
El problema se configura como un “círculo vicioso”:
- Si no aumenta la tarifa, el sistema se vuelve inviable
- Si el boleto sube demasiado, los usuarios no pueden afrontarlo
Impacto en los usuarios y aumento del gasto
La crisis ya se refleja en la vida cotidiana. Usuarios del transporte urbano señalan que el colectivo se convirtió en un gasto cada vez más difícil de sostener.
Trabajadores del sector comercial estiman un gasto mensual superior a los $150.000 en pasajes, considerando cuatro viajes diarios. Un eventual aumento del boleto podría duplicar ese monto.
Además, la reducción de frecuencias genera:
- Esperas de más de 30 minutos
- Unidades sobrecargadas
- Deterioro general del servicio
Un sistema sin definiciones claras
El escenario plantea una encrucijada para empresas, trabajadores y usuarios. Mientras el sistema se ajusta para sostenerse, crece la incertidumbre sobre su continuidad en condiciones normales.
La falta de definiciones por parte del municipio, responsable de la regulación, agrava la situación. El transporte urbano en Santa Fe se encamina a una profundización de la crisis, con impacto directo en miles de personas que dependen del colectivo a diario.

