El gendarme argentino Nahuel Gallo declaró ante la Justicia federal y denunció haber sido víctima de torturas durante su detención en Venezuela, donde permaneció privado de su libertad por 448 días entre diciembre de 2024 y marzo de 2026 .
Su testimonio se incorporó a una causa judicial que investiga presuntas violaciones a los derechos humanos vinculadas al gobierno de Nicolás Maduro.
Un testimonio con impacto personal
Durante su declaración, Gallo describió que revivir los hechos implicó un proceso emocional complejo. A través de sus redes sociales, sostuvo que decidió dar a conocer su experiencia para evitar que el caso quede en silencio y para visibilizar situaciones similares.
El ex detenido afirmó que lo ocurrido no sería un hecho aislado, sino parte de una práctica que, según denunció, afectaría a otros detenidos en ese país. En ese sentido, remarcó la necesidad de avanzar en la investigación y determinar responsabilidades.
Detención y contexto del caso
Gallo fue detenido el 8 de diciembre de 2024 al ingresar a Venezuela y permaneció recluido durante más de un año, en un caso que el Gobierno argentino calificó como detención arbitraria y sin garantías de debido proceso .
Tras su liberación en marzo de 2026, el gendarme regresó al país y comenzó un proceso de recuperación personal, al tiempo que se puso a disposición de la Justicia.
Avance de la causa judicial
La investigación en Argentina está a cargo del juez federal Sebastián Ramos y el fiscal Carlos Stornelli, en el marco de una causa iniciada en 2023 por organismos de derechos humanos.
El expediente analiza posibles delitos de lesa humanidad bajo el principio de jurisdicción universal, lo que permite investigar hechos ocurridos fuera del territorio argentino.
El testimonio de Gallo, que se extendió durante varias horas, es considerado relevante porque aporta detalles sobre las condiciones de detención y el trato recibido durante su cautiverio .
Repercusiones y dimensión internacional
El caso volvió a poner en debate la situación de los detenidos en Venezuela y las denuncias internacionales por violaciones a los derechos humanos.
Además, tuvo impacto en el plano diplomático entre ambos países, en un contexto de tensiones previas por la detención del gendarme.
Gallo también planteó que su objetivo es que la Justicia avance no solo en su caso, sino también en el de otros ciudadanos extranjeros y venezolanos que continúan detenidos en condiciones similares.

