Boca Juniors atraviesa un momento delicado en la Copa Libertadores tras perder 1-0 frente a Barcelona en Guayaquil, en un partido marcado por el mal clima, las expulsiones y una lesión que genera preocupación en el cuerpo técnico.
El equipo dirigido por Claudio Úbeda no logró sostener el resultado en un campo de juego afectado por la intensa lluvia y ahora su clasificación a la siguiente fase quedó seriamente comprometida.
Un partido condicionado por el clima y las expulsiones
El encuentro se disputó en condiciones adversas debido a una lluvia torrencial que dejó el campo anegado, dificultando el juego asociado de ambos equipos.
Durante el primer tiempo, el desarrollo se volvió aún más complejo con las expulsiones de Ascacíbar en Boca y Céliz en el conjunto ecuatoriano, lo que obligó a reconfigurar las estrategias.
El gol que marcó la diferencia
Barcelona encontró la ventaja a través de Tito Villalba, quien logró capitalizar una de las pocas situaciones claras del partido. Ese tanto terminó siendo decisivo en un trámite parejo y trabado.
Boca, pese a intentar reaccionar, no logró generar peligro suficiente para alcanzar el empate.
Preocupación por la lesión de Brey
Uno de los aspectos más alarmantes de la noche fue la salida por lesión de Leandro Brey, quien debió abandonar el campo, dejando al equipo sin otra alternativa clara en el arco.
La situación genera incertidumbre de cara a los próximos compromisos, tanto en el torneo continental como a nivel local.
Un grupo al rojo vivo
Con esta derrota, Boca queda en una posición incómoda en el Grupo D y podría caer al tercer puesto dependiendo del resultado entre Cruzeiro y Universidad Católica.
El margen de error se reduce y el equipo deberá sumar puntos en los próximos encuentros para mantener sus aspiraciones de clasificación.

