El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, confirmó que el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) quedó oficialmente descartado después de que las principales confederaciones del fútbol mundial manifestaran su rechazo a la propuesta.
La iniciativa contemplaba una nueva estructura para gestionar y potenciar los derechos comerciales y eventos organizados por la FIFA, con el objetivo de incrementar los recursos destinados a las asociaciones nacionales. Sin embargo, la falta de consenso terminó por frenar el plan.
Infantino: «Esta propuesta no avanzará»
En un comunicado difundido por la FIFA, Infantino explicó que el objetivo del proyecto era fortalecer el desarrollo del fútbol, especialmente en los países con mayores necesidades, siempre sujeto al respaldo de las asociaciones miembro y a un proceso de consulta con las confederaciones.
No obstante, reconoció que la iniciativa generó una fuerte división dentro del fútbol internacional.
«Tras escuchar cuidadosamente todas las opiniones, quedó claro que el proyecto ha generado divisiones que ya no responden al objetivo de unir y fortalecer nuestro deporte. En consecuencia, esta propuesta no avanzará», expresó el dirigente.
Además, adelantó que convocará a reuniones con todas las partes involucradas para continuar trabajando en nuevas alternativas destinadas al crecimiento del fútbol mundial.
UEFA encabezó el rechazo
La primera entidad en manifestarse públicamente fue la UEFA, que advirtió que, si el proyecto seguía adelante, las selecciones europeas dejarían de participar en las competiciones organizadas por la FIFA.
El organismo presidido por Aleksander Ceferin sostuvo que la Copa del Mundo no debía convertirse en un activo comercial sujeto a inversiones privadas, al considerar que pertenece al patrimonio del fútbol.
Concacaf y la AFC también cuestionaron la iniciativa
Posteriormente, las 41 federaciones de la Concacaf expresaron su preocupación por la falta de transparencia del proceso, los tiempos establecidos para analizar la propuesta y la ausencia de una revisión formal por parte de los órganos de gobierno de la FIFA.
La Confederación Asiática de Fútbol (AFC) también concluyó que, frente a las diferencias existentes entre las distintas regiones, el proyecto carecía del consenso internacional necesario para avanzar.
Qué proponía el FIFA Forward Enterprise
Antes de retirar la iniciativa, Infantino había explicado que el FFE buscaba potenciar el valor comercial del fútbol para incrementar los fondos destinados a las federaciones nacionales.
Entre los principales beneficios anunciados figuraba un aumento del financiamiento de 8 millones de dólares a 20 millones de dólares por federación a partir del ciclo que comenzará el 1 de enero de 2027, lo que representaba un incremento del 150% respecto del esquema vigente.
Sin embargo, el respaldo necesario nunca llegó. Para aprobar el proyecto, la FIFA necesitaba una mayoría simple de las 211 asociaciones miembro, pero la oposición conjunta de UEFA, Concacaf y la AFC reunía 136 federaciones, una cifra suficiente para bloquear definitivamente la propuesta.

