Tras casi una década desde el inicio de la causa conocida como Maros Turismo, el juicio por las presuntas estafas llegó a su fin este jueves en la ciudad de Santa Fe.
El tribunal absolvió a las cuatro mujeres que llegaron acusadas al debate oral. Además, declaró prescripto el delito de falsificación de instrumento privado.
Los jueces Celeste Minniti, Pablo Spekuljak y Pablo Busaniche tomaron la decisión por unanimidad.
Las beneficiadas por el fallo fueron Marcela Arévalo, Ana Felice, Lucila García e Ivana Álvarez Flores.
Los fundamentos completos de la sentencia se conocerán dentro de diez días.
Un proceso que duró casi una década
El juicio oral comenzó en mayo. La causa, en tanto, se inició hace casi diez años.
La investigación se centró en la actividad de Maros Turismo, una agencia de viajes de la ciudad de Santa Fe.
Decenas de clientes denunciaron perjuicios económicos. Muchos habían contratado viajes que finalmente no se concretaron.
Durante el proceso, los damnificados relataron las pérdidas económicas y la angustia que atravesaron durante todos estos años.
Al dar a conocer el veredicto, los jueces también se dirigieron a las personas afectadas.
El tribunal señaló que haber sufrido un daño económico no significa, por sí solo, que exista un delito penal.
Los magistrados explicaron que, en algunos casos, la prueba mostró que las acusadas no tuvieron la participación que les atribuían.
En otro caso, el tribunal consideró que no existió el grado de certeza necesario para dictar una condena.

La acusación en el juicio por Maros Turismo
Las fiscales Rosana Marcolín y Gabriela Arri llevaron adelante la acusación pública.
También participaron varios abogados querellantes. Ellos representaron a alrededor de 60 damnificados.
La fiscalía y las querellas sostuvieron que existió una maniobra defraudatoria sostenida en el tiempo.
Según esa hipótesis, las acusadas habrían generado una apariencia de solvencia comercial.
Además, sostuvieron que los fondos entregados por los clientes se habrían destinado a fines distintos de los viajes contratados.
Durante los alegatos finales, las fiscales desistieron de la acusación contra Ivana Álvarez Flores.
Sin embargo, mantuvieron los pedidos de condena para las otras tres imputadas.
Solicitaron nueve años de prisión para Marcela Arévalo.
También pidieron cuatro años para Lucila García.
Para Ana Felice, solicitaron tres años de prisión de ejecución domiciliaria.
Los abogados querellantes no compartieron el desistimiento de la fiscalía respecto de Álvarez Flores. Por ese motivo, pidieron una condena de tres años de prisión para ella.
Por qué el tribunal absolvió a las cuatro acusadas
El tribunal concluyó que no se probó la intención necesaria para configurar el delito de estafa.
Ese fue uno de los puntos centrales de la sentencia.
La fiscalía consideró que las pruebas presentadas durante el juicio demostraban las maniobras investigadas.
También sostuvo que estaban acreditados los elementos necesarios para una condena.
Las fiscales entendieron que las acusadas continuaron cobrando dinero a los clientes pese a conocer la situación económica de la empresa.
Según la acusación, también sabían cuál sería el destino de esos fondos.
La resolución sorprendió a la fiscalía. Ahora, las representantes del Ministerio Público de la Acusación esperarán los fundamentos escritos.
Una vez que conozcan esos argumentos, evaluarán la posibilidad de presentar una apelación.
El delito de falsificación fue declarado prescripto
Además de las acusaciones por estafa, la causa también incluyó cargos por falsificación de instrumento privado.
El tribunal declaró prescripto ese delito.
Las fiscales señalaron que las supuestas falsificaciones de firmas formaban parte de la maniobra que investigaron durante el proceso.
Sin embargo, el paso del tiempo impidió continuar con esa acusación.
La defensa de Ivana Álvarez Flores
Ivana Álvarez Flores contó con la defensa de los abogados Humberto Damián Meili y Diego Martini.
Los letrados expresaron su satisfacción por el veredicto.
La defensa sostuvo que su clienta no tuvo responsabilidad, ni por acción ni por omisión, en los hechos investigados.
También remarcaron el impacto que tuvo el extenso proceso judicial en su vida personal y familiar.
Según sus abogados, los más de nueve años que duró la causa representaron un fuerte desgaste.
Con esta resolución, el caso Maros Turismo llegó a una primera definición judicial.
Ahora resta conocer los fundamentos completos del fallo. Después, la fiscalía y las querellas podrán definir si presentan recursos contra la sentencia.

