Argentina empató 1-1 durante los 60 minutos de juego y debió definir el campeonato desde los penales. Allí apareció Cosentino: detuvo tres de los cuatro remates neerlandeses y permitió que Las Leonas se impusieran 3-1 en la definición para conquistar su tercera Copa del Mundo.
Del lado argentino marcaron Victoria Granatto, Brisa Bruggesser y Sofía Cairo, cuyo penal desató el festejo de todo el equipo en el estadio Wagener de Amstelveen.
Una arquera que comenzó como delantera
La historia de Cosentino tiene un dato particular: su carrera en el hockey no comenzó debajo de los tres palos.
La actual arquera de Las Leonas empezó a jugar a los 8 años en Belgrano Athletic y se desempeñaba como delantera. Sin embargo, ante la falta de una arquera estable en su equipo, comenzó a ocupar el puesto de manera ocasional.
La experiencia terminó convenciendo a la joven jugadora. Probó, se adaptó y finalmente encontró su lugar en el arco.
A los 18 años dejó Belgrano Athletic y pasó a Banco Nación para buscar mayor continuidad. En 2018 consiguió uno de sus primeros grandes logros al consagrarse campeona del Torneo Metropolitano.
Su primer llamado a Las Leonas llegó en una definición
En 2019 Cosentino tuvo su debut con la Selección argentina. Y, de manera casi premonitoria, su primera aparición llegó justamente en una definición por penales ante Australia.
Desde entonces, las situaciones de máxima presión comenzaron a convertirse en uno de sus principales escenarios.
El camino hacia la titularidad, sin embargo, no fue inmediato. Durante varios años el arco argentino estuvo en manos de Belén Succi, una de las grandes referentes de la historia de Las Leonas y pieza fundamental en la conquista del Mundial de Rosario 2010.
Cosentino no fue convocada para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 ni para el Mundial de 2022. Lejos de abandonar su objetivo, continuó trabajando hasta convertirse en la heredera de un puesto cargado de historia.
París 2024, el torneo que la consolidó
Uno de los grandes puntos de inflexión en su carrera llegó en los Juegos Olímpicos de París 2024.
En los cuartos de final ante Alemania, Cosentino atajó cuatro penales y volvió a demostrar su capacidad para afrontar definiciones de máxima exigencia. Más tarde también fue importante en el encuentro por la medalla de bronce frente a Bélgica.
Su actuación en París le valió el Olimpia de Plata 2024 y terminó de consolidarla como una de las principales referentes del hockey argentino.
Al año siguiente volvió a celebrar con la camiseta albiceleste al conquistar la Copa Panamericana, tras la victoria 3-0 ante Estados Unidos en la final.
La heredera de un arco histórico
El puesto que hoy ocupa Cosentino tiene un peso especial dentro de Las Leonas.
Antes de ella, Mariela Antoniska fue protagonista en la conquista del Mundial de Perth 2002, mientras que Belén Succi tuvo un papel fundamental en el título conseguido en Rosario en 2010.
Ahora, la China escribió su propio capítulo en Amstelveen.
La tercera estrella mundialista de Las Leonas tuvo nuevamente a una arquera como protagonista de una definición por penales. Cosentino tomó esa responsabilidad y respondió con tres atajadas que quedaron grabadas en la historia del seleccionado.
“Quiero formar mi propio camino”
Su estilo y protagonismo en las definiciones generaron inevitables comparaciones con Emiliano “Dibu” Martínez, arquero de la Selección argentina de fútbol.
Ambos comparten, entre otras características, la personalidad para afrontar los penales y una fuerte presencia durante las definiciones. Pero Cosentino siempre dejó claro que pretende construir su propia historia.
“El Dibu es el Dibu y yo quiero formar el mío”, había señalado durante París 2024.
Dos años después, su actuación en Amstelveen demuestra que la China ya está construyendo ese camino.
Con 28 años, una trayectoria marcada por la perseverancia y una capacidad especial para aparecer cuando el partido más lo exige, Cristina Cosentino se convirtió en la heroína de la tercera consagración mundial de Las Leonas.

