Estados Unidos atacó posiciones iraníes en el estrecho de Ormuz
Estados Unidos llevó adelante este domingo una nueva operación militar contra Irán al bombardear dos lanzadores ubicados en la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz. Según informó Washington, los equipos estaban siendo preparados por integrantes de los Guardianes de la Revolución para efectuar ataques con cohetes cargados con minas navales.
El portavoz del Comando Central estadounidense, Tim Hawkins, confirmó la ofensiva y señaló que los dos lanzadores fueron destruidos durante el operativo. Se trata de la primera acción estadounidense conocida contra territorio iraní desde finales de julio.
Desde Teherán, los Guardianes de la Revolución reconocieron que los lanzadores fueron alcanzados y denunciaron que hubo militares y civiles muertos y heridos, aunque hasta el momento no difundieron una cifra oficial de víctimas.
Irán respondió con misiles y drones contra Jordania
Tras el ataque estadounidense, Irán lanzó misiles y drones contra las bases aéreas King Hussein y Al Azraq, en territorio jordano. Esas instalaciones son utilizadas por fuerzas estadounidenses desplegadas en la región.
Según los Guardianes de la Revolución, los ataques tuvieron como objetivo infraestructura técnica, sectores de mantenimiento y posiciones destinadas a aeronaves militares.
Teherán, además, advirtió que responderá con mayor intensidad si continúan las operaciones militares estadounidenses.
El Ejército de Jordania informó que sus sistemas de defensa aérea lograron interceptar ocho misiles que ingresaron en su espacio aéreo durante la madrugada. Las autoridades indicaron que no hubo víctimas ni daños materiales.
El estrecho de Ormuz, nuevamente en el centro de la tensión
La nueva escalada se produce en una zona estratégica para el comercio internacional. Antes del inicio del conflicto, el estrecho de Ormuz concentraba aproximadamente una quinta parte del transporte mundial de hidrocarburos.
La navegación por el paso marítimo permanece reducida desde el comienzo de la guerra, el 28 de febrero. En este contexto, Irán mantiene bloqueado el estrecho mientras Estados Unidos sostiene restricciones sobre los puertos iraníes.
Durante la semana anterior, el Comando Central estadounidense había informado la finalización de tareas de desminado en rutas internacionales del estrecho. Washington también señaló que mantendrá tropas desplegadas para proteger la navegación comercial.
El intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán vuelve a incrementar la tensión en torno a una de las principales rutas energéticas del mundo y genera nuevas preocupaciones sobre el impacto del conflicto en la circulación internacional de hidrocarburos.

