La Corte Suprema de Justicia dejó sin efecto la absolución de César Milani en la causa por la desaparición del soldado conscripto Alberto Agapito Ledo, ocurrida en Tucumán en junio de 1976. El máximo tribunal hizo lugar a un recurso presentado por la fiscalía y ordenó que se dicte una nueva sentencia.
Milani, quien fue jefe del Ejército durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner, había sido acusado de encubrir la desaparición de Ledo mediante un acta de deserción. En ese documento se presentó la ausencia del conscripto como una fuga voluntaria.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán había absuelto al exmilitar. Luego, la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó esa decisión.
Qué resolvió la Corte Suprema
El fallo fue firmado por Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y el conjuez Juan Ignacio Pérez Curci, quienes adhirieron al dictamen del procurador general interino. El conjuez Luis Renato Rabbi-Baldi Cabanillas emitió además un voto propio en el mismo sentido.
El vicepresidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, votó en disidencia y consideró inadmisible el recurso presentado por la fiscalía.
El máximo tribunal cuestionó los argumentos utilizados para absolver a Milani, especialmente los relacionados con la firma del acta de deserción y con el alcance de su actuación.
La desaparición de Alberto Ledo
Según los hechos considerados probados durante el juicio, Milani y Ledo integraban el Batallón de Ingenieros de Construcciones 141 de La Rioja. En mayo de 1976, la unidad fue trasladada a Monteros, Tucumán, en el marco del Operativo Independencia.
Ledo fue retirado de su lugar de descanso durante la noche del 17 de junio de 1976 por integrantes de la fuerza. La causa estableció que posteriormente fue visto detenido en el Arsenal Miguel de Azcuénaga, en San Miguel de Tucumán.
El joven era estudiante de Historia de la Universidad Nacional de Tucumán y militaba en el PRT. Durante el juicio, el tribunal oral consideró probado que era “un objetivo a eliminar por su actividad política”.
Días después de su desaparición, el entonces capitán Esteban Sanguinetti ordenó iniciar actuaciones por deserción. El acta, fechada el 29 de junio de 1976 y atribuida a Milani, indicaba que Ledo se había fugado del vivac con su equipo de campaña.
Sin embargo, durante el proceso quedó acreditado que Ledo no había llevado consigo su equipo militar ni sus anteojos.
Por qué había sido absuelto Milani
Milani había sido acusado de encubrimiento y falsedad ideológica de documento público. El tribunal que lo absolvió sostuvo que no existía certeza sobre la autoría de la firma del acta.
Los jueces también consideraron que, incluso si Milani hubiera firmado el documento, su intervención podía interpretarse como un “trámite burocrático” y una conducta neutral, sin elementos suficientes para demostrar que conocía el destino de Ledo.
La Corte cuestionó ambos argumentos.
Sobre la firma, señaló que el tribunal había rechazado un peritaje caligráfico solicitado por la fiscalía y había considerado un informe presentado por la defensa. También destacó que Milani había reconocido en distintas oportunidades haber firmado el expediente de deserción, mientras que durante el juicio afirmó que el acta “la pudo haber hecho”.
El argumento sobre el acta de deserción
En su voto, Rabbi-Baldi Cabanillas sostuvo que, aunque Milani pudiera no haber sido responsable de garantizar la vida de Ledo, sí tenía el deber de resguardar la verdad y la fe pública al intervenir en las actuaciones.
El magistrado marcó además una contradicción en la sentencia absolutoria: por un lado, se establecía que Ledo había desaparecido dejando su equipamiento y sus anteojos; por otro, se consideraba que el acta de deserción presentaba únicamente defectos formales.
Según ese razonamiento, el documento podía implicar que quien lo confeccionó no verificó lo ocurrido o consignó deliberadamente información falsa.
La postura de Rosenkrantz
Rosenkrantz sostuvo que la fiscalía no había demostrado que la sentencia absolutoria fuera arbitraria y consideró que su planteo se apoyaba en conjeturas.
El juez también destacó que Milani tenía 21 años, era el oficial de menor rango y había llegado a la unidad aproximadamente dos meses antes de la desaparición de Ledo.
En su voto, señaló que la existencia de la represión ilegal no implica que todos los integrantes de las Fuerzas Armadas hayan participado o encubierto los delitos cometidos durante ese período.
La causa vuelve a una instancia anterior
Con la decisión de la Corte Suprema, la absolución de César Milani queda sin efecto y la causa deberá regresar a la instancia correspondiente para que se dicte un nuevo pronunciamiento sobre su situación.

