Acuña le había anticipado el gol a su esposa
La historia comenzó con un reclamo en tono de broma por parte de Julia Silva, quien le preguntó al futbolista cuándo iba a volver a convertir.
“¿Podés meter un gol? Ya no me acuerdo cuándo metiste uno”, le escribió su esposa. Acuña respondió con una referencia a su último tanto: “Jajaja, San Lorenzo”.
Sin embargo, ella insistió con su reclamo: “Mil años pasaron”. La respuesta del defensor fue tan breve como contundente: “Hoy es el día”.
Horas después, el jugador de River cumplió su palabra y convirtió ante Estudiantes de Río Cuarto. Su pareja compartió la conversación en Instagram y mostró cómo el futbolista había anticipado lo que finalmente ocurrió en la cancha.
El Dibu Martínez acertó el gol, pero reclamó el baile
La anécdota también involucró a Emiliano Martínez, compañero de Acuña en la Selección Argentina y uno de sus amigos dentro del fútbol.
Antes del encuentro, el arquero le había enviado un mensaje en el que no solo anticipó que iba a convertir, sino que también le pidió una celebración particular.
“Hoy metés golcito y perreás como loco”, le escribió el Dibu.
Acuña terminó acertando con el gol, pero no cumplió con la segunda parte del pedido. Al compartir el intercambio, el lateral reconoció: “No me animé, amigo”.
La respuesta del arquero no tardó en llegar. Después de ver que su compañero había convertido sin bailar, lo chicaneó con una frase que rápidamente se destacó en las redes sociales: “No bailaste, cagón”.
El gol de Acuña en la victoria de River
El tanto del defensor se inició con una intervención de Gonzalo Montiel, quien habilitó a Ángel Correa. El delantero identificó el movimiento de Acuña y le entregó la pelota para que definiera dentro del área y abriera el marcador.
Además del gol, el lateral tuvo una participación destacada durante el encuentro. Se proyectó por la banda izquierda, buscó profundidad y aportó alternativas ofensivas con pases diagonales para generar peligro.
En el aspecto defensivo, también mostró solidez en los duelos individuales y ganó todos los quites que disputó, según el balance de su actuación.
Sobre el cierre del partido, Acuña volvió a sumarse a una acción ofensiva que River no consiguió concretar. Sin embargo, su gol ya había dejado una de las historias más curiosas de la jornada: un pronóstico cumplido, un festejo sin baile y la chicana del Dibu Martínez.

