El fenómeno climático El Niño mantiene en alerta el escenario meteorológico e hidrológico de Santa Fe. Los pronósticos anticipan un período de lluvias abundantes y tormentas frecuentes durante los próximos meses, mientras que el río Paraná continúa en ascenso en distintos puntos de su recorrido por el territorio argentino.
Las previsiones del Instituto Nacional del Agua (INA) indican que el Paraná podría superar los cuatro metros en el puerto de Santa Fe durante la segunda mitad de octubre. La evolución del nivel dependerá de los aportes de agua que lleguen desde distintos sectores de la cuenca y de las condiciones meteorológicas de las próximas semanas.
Según los registros difundidos para el 11 de octubre, el río se encontraba en 3,49 metros en Santa Fe. Para el 20 de octubre, el pronóstico ubicaba la altura en torno a los 4,02 metros.
Aunque se espera que el nivel continúe subiendo, las alturas previstas todavía se encuentran por debajo de los niveles de alerta y evacuación establecidos para la capital provincial. La referencia de alerta se sitúa en 5,30 metros y la de evacuación, en 5,70 metros.
El río Paraná también crece en Rosario
En Rosario, el Paraná registró un incremento de 74 centímetros en un mes. Las mediciones oficiales muestran que el nivel superó la altura media histórica de octubre, calculada en 2,53 metros a partir de los registros del período 1991-2024.
Las proyecciones para mediados de octubre ubicaban la altura central en 3,21 metros, con posibles valores de hasta 3,50 metros. Para el 20 de octubre, el nivel se estimaba en torno a los 3,44 metros.
Pese a esta suba, el río todavía se mantiene por debajo del nivel de alerta de Rosario, fijado en cinco metros.
La tendencia responde, en parte, a las precipitaciones acumuladas en la Cuenca del Plata y en las nacientes de los afluentes superiores. Estos aportes pueden repercutir en los niveles de los ríos y cursos de agua de la provincia durante las próximas semanas y los meses siguientes.
El INA advierte sobre un escenario de aguas altas
El subgerente de Alerta Hidrológico del INA, Juan Borús, explicó que los niveles del Paraná en territorio argentino se ubican gradualmente en una franja de aguas medias y altas.
El especialista señaló que la onda de crecida en formación podría llevar al río hacia niveles de aguas altas. También destacó las lluvias registradas durante la semana en diferentes sectores de la Cuenca del Plata.
Según Borús, las precipitaciones fueron moderadas en buena parte de la cuenca, aunque hubo núcleos de mayor intensidad. Además, se registraron lluvias fuertes en el sector brasileño del Paraná, cerca de sus nacientes, mientras que la mitad sur de la cuenca concentró precipitaciones intensas.
El comportamiento de estas lluvias resulta relevante para las previsiones hidrológicas, ya que los aportes de agua que se producen aguas arriba pueden trasladarse progresivamente hacia el tramo inferior del río.
El Niño anticipa un semestre con lluvias abundantes
El aumento del Paraná se desarrolla en un contexto climático marcado por el fortalecimiento de El Niño. Los informes citados de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT (CMMC SAT) anticipan una fase de gran intensidad durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre.
De acuerdo con esas proyecciones, el fenómeno podría favorecer un período de precipitaciones abundantes durante el verano y el otoño. A este escenario se sumaría el aporte de humedad asociado con el calentamiento del océano Atlántico.
Para Santa Fe y otras zonas del Litoral, los principales factores de atención son los siguientes:
- Tormentas intensas: se prevé una mayor frecuencia de episodios de lluvia y viento durante los próximos meses.
- Períodos de precipitaciones persistentes: algunos sistemas atmosféricos podrían permanecer estacionarios y generar lluvias durante varios días.
- Intervalos de tiempo estable: entre los períodos húmedos también podrían presentarse jornadas con escasas precipitaciones.
- Impacto sobre los ríos: las lluvias acumuladas en las zonas superiores de la cuenca pueden elevar los caudales y repercutir en el Paraná y sus afluentes.
Investigadores del Conicet señalan que la primavera y el comienzo del verano son períodos relevantes para observar los efectos de El Niño en el noreste argentino. Por eso, las precipitaciones que se registren en las zonas altas de la cuenca serán un factor importante para evaluar la evolución del río.
Cómo fue septiembre y qué se espera para las temperaturas
El comportamiento meteorológico de las últimas semanas también dejó registros particulares en Santa Fe. Septiembre fue el mes de septiembre más frío desde 2013, con una temperatura media de 16,8 °C, por debajo del promedio histórico de 18 °C.
La persistencia de la nubosidad contribuyó a ese comportamiento térmico. En cuanto a las precipitaciones, el mes terminó con un déficit generalizado en algunos puntos de la provincia.
En la ciudad de Santa Fe, por ejemplo, se acumularon 31,8 milímetros de lluvia, frente a una media histórica de 43,9 milímetros.
Sin embargo, el déficit registrado en septiembre no contradice necesariamente las previsiones de lluvias abundantes para los próximos meses. Los pronósticos estacionales contemplan variaciones entre períodos, por lo que pueden alternarse semanas con pocas precipitaciones y episodios de lluvias intensas.
Qué se espera hasta abril de 2027
Las proyecciones para el semestre que se extiende hasta abril de 2027 anticipan un escenario con anomalías positivas de precipitación en el balance general, aunque algunos meses puedan registrar períodos breves con lluvias por debajo de los valores habituales.
En materia de temperaturas, los modelos citados prevén valores medios normales o ligeramente inferiores a los promedios históricos durante la primavera y el verano. La nubosidad frecuente y la inestabilidad atmosférica podrían influir en ese comportamiento.
De todos modos, los pronósticos estacionales describen tendencias generales y no permiten determinar con precisión cuándo, dónde y con qué intensidad se producirá cada tormenta.
Por eso, la evolución del río Paraná y las condiciones meteorológicas deberán seguirse mediante las actualizaciones de los organismos oficiales.
El escenario previsto combina una creciente del Paraná con la posibilidad de lluvias y tormentas frecuentes en los próximos meses. Aunque las alturas pronosticadas para octubre permanecen por debajo de los niveles de alerta en Santa Fe y Rosario, el seguimiento de los registros hidrológicos y de las precipitaciones será clave para evaluar posibles cambios en la situación.

