La crecida del río Paraná modifica el panorama de la actividad ganadera en la costa santafesina. En la zona de San Javier, productores comenzaron a trasladar animales desde las islas y los terrenos bajos hacia sectores más elevados, ante el avance del agua.
Las imágenes de la evacuación de hacienda se viralizaron en las redes sociales y muestran las dificultades que afrontan los productores para poner a resguardo a sus animales. Se trata de una tarea que se repite en escenarios de creciente, cuando el agua amenaza con cubrir los lugares donde habitualmente se alimenta y permanece el ganado.
La creciente obliga a trasladar la hacienda
Los productores que trabajan en zonas de islas y campos bajos deben anticiparse al avance del río para evitar que las condiciones dificulten la salida de los animales.
El traslado hacia tierra firme resulta fundamental para reducir los riesgos que genera la inundación de los sectores utilizados para la ganadería. Sin embargo, la tarea requiere organización y tiempo, ya que el movimiento de la hacienda puede complicarse a medida que aumenta el nivel del agua.
En la zona de San Javier, las imágenes reflejan una situación que afecta de manera recurrente a la producción ganadera de la costa santafesina durante los períodos de creciente.
El comportamiento del río Paraná y las lluvias
El escenario está relacionado con las lluvias registradas en el sur de Brasil y Paraguay, además del repunte del río Paraná en la zona de Puerto Iguazú.
A estos factores se suman las condiciones hidrológicas de la cuenca y el manejo de los embalses de las represas de Yacyretá e Itaipú, que forman parte del sistema fluvial regional.
La evolución de los niveles del río es un factor clave para determinar los tiempos de evacuación de la hacienda y las posibilidades de mantener la actividad en los sectores más expuestos al avance del agua.
San Javier, Garay y General Obligado, entre las zonas de atención
La situación requiere atención en distintos puntos de la costa santafesina, entre ellos los departamentos San Javier, Garay y General Obligado, donde existen establecimientos ganaderos vinculados a las islas y a terrenos próximos al río.
En estas áreas, los productores buscan aprovechar el tiempo disponible para trasladar los animales antes de que el agua complique los caminos, los accesos y las tareas de arreo.
La anticipación es determinante, ya que una evacuación tardía puede incrementar las dificultades operativas y los riesgos para los animales.
El impacto de las crecientes en la producción ganadera
Las crecidas forman parte de la dinámica natural del sistema del río Paraná, pero pueden generar complicaciones para quienes desarrollan actividades productivas en zonas bajas.
Además del traslado de la hacienda, el avance del agua puede afectar los espacios de pastoreo y obligar a reorganizar el manejo de los animales mientras persistan las condiciones adversas.
Las imágenes registradas en San Javier vuelven a mostrar el esfuerzo que implica poner a resguardo el ganado ante una creciente y la importancia de seguir de cerca la evolución del río en la costa santafesina.

