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La decisión se conoció el viernes 30 de octubre, cuando los operarios llegaron al establecimiento y encontraron las puertas cerradas. La empresa comunicó las desvinculaciones mediante telegramas de despido, mientras todavía mantenía negociaciones con el sindicato para acordar retiros voluntarios.
El propietario de ambas compañías, Jorge Gentili, reconoció la gravedad del escenario y aseguró que pretende reorganizar las operaciones para intentar continuar con el negocio. Su objetivo sería reabrir las instalaciones con una dotación de entre 60 y 70 empleados, frente a una plantilla que rondaba los 200 trabajadores.
Sin embargo, el empresario admitió que actualmente no cuenta con los recursos necesarios para afrontar las indemnizaciones correspondientes.
La caída de las ventas y los problemas financieros
Gentili explicó que durante los últimos meses intentó sostener la actividad mediante endeudamiento y la búsqueda de nuevos inversores. No obstante, las expectativas de recuperación comercial no se cumplieron.
El empresario esperaba que las exposiciones Expoagro y Agroactiva impulsaran las ventas, pero los resultados estuvieron por debajo de lo necesario para mantener la estructura productiva.
«Es imposible, pensé que lo íbamos a sortear, vino Expoagro y no pasó nada, Agroactiva tampoco y seguía endeudándome. No vendíamos la cantidad que necesitábamos. Llegué a un límite que no puedo más. Ya no puedo seguir», expresó ante la prensa.
A las dificultades comerciales se sumaron problemas de cobranza por aproximadamente $500 millones, entre cheques rechazados y deudas acumuladas en cuentas corrientes.
Entre los clientes mencionados por Gentili aparecen fabricantes de maquinaria agrícola como Metalfor, Pauny y AGCO. Según explicó, las dificultades económicas de estas compañías repercutieron directamente sobre la actividad de Gentec.
También señaló inconvenientes en los pagos de Pauny y la interrupción de las compras de AGCO, situaciones que redujeron todavía más los ingresos.
La competencia de productos importados
Otro de los factores que impactaron sobre el negocio fue la competencia de equipos provenientes de China, que ingresan al mercado argentino con precios considerablemente inferiores a los de fabricación nacional.
Fulvio Monti, representante sindical de los trabajadores de Gentec, advirtió que algunos productos importados generan una fuerte presión sobre los fabricantes locales.
Como ejemplo, mencionó los sistemas de piloto automático para maquinaria agrícola, cuyos valores pueden resultar hasta cinco veces inferiores a los de equipos nacionales.
El escenario combina así una demanda debilitada, dificultades para financiar las operaciones y una mayor competencia internacional. Estos factores complicaron la continuidad de una empresa que había desarrollado tecnología propia para el sector agropecuario.
La empresa busca inversores para retomar la actividad
Antes de avanzar con el cierre temporal, Gentili intentó encontrar alternativas para sostener las compañías. Entre las opciones evaluadas estuvieron la venta de la empresa, la incorporación de socios y la llegada de capitales extranjeros.
Las conversaciones incluyeron potenciales compradores de origen chino, aunque ninguna de las gestiones consiguió avanzar hacia un acuerdo.
El empresario insistió en que su intención es continuar dentro del sector, aunque reconoció que necesita reducir considerablemente los costos de funcionamiento.
La situación también tuvo repercusiones en el Gobierno provincial. El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, se refirió a las dificultades que atraviesan las industrias para sostener sus operaciones.
El funcionario señaló que muchas empresas buscan reestructurar sus deudas y mejorar sus condiciones de financiamiento, pero encuentran obstáculos por la debilidad del consumo y los elevados costos operativos.
Además, mencionó el impacto de las tarifas de gas y energía sobre distintos sectores industriales.
En ese contexto, destacó que la Provincia trabaja con bancos públicos y privados para facilitar el acceso al crédito. También indicó que Santa Fe destinó $1.000 millones al mercado de valores con el objetivo de ampliar las herramientas de financiamiento productivo.
De la innovación agropecuaria a una profunda crisis
Plantium es una empresa argentina especializada en agricultura de precisión. Sus desarrollos incluyen monitores de siembra, pilotos automáticos y sistemas de gestión de datos destinados a mejorar la eficiencia de las tareas agrícolas.
Sus antecedentes se remontan a 1996, cuando comenzó con actividades vinculadas a la ingeniería mecatrónica. En 2002 orientó su actividad hacia el desarrollo de soluciones tecnológicas para el campo y posteriormente incorporó proyectos de robótica e inteligencia artificial.
En 2022 inauguró un centro de Investigación y Desarrollo en Rosario, donde trabajaban más de 50 profesionales especializados.
La compañía también había establecido acuerdos con fabricantes nacionales. Uno de ellos fue una alianza estratégica con Giorgi para desarrollar una sembradora de precisión con capacidad de trabajo de hasta 18 kilómetros por hora.
Pese a estos avances tecnológicos, el deterioro financiero terminó afectando la continuidad de las operaciones.
Cuatro meses de dificultades salariales y negociaciones
El cierre de la planta llegó después de varios meses de complicaciones para los trabajadores.
Durante aproximadamente cuatro meses, los empleados cobraron sus salarios de manera fraccionada, mediante pagos semanales de $200.000.
En paralelo, la empresa y los representantes gremiales negociaron una reducción de personal. La propuesta contemplaba pasar de una estructura cercana a los 200 empleados a otra de aproximadamente 70 trabajadores.
Finalmente, las desvinculaciones alcanzaron a 84 operarios de Villa Constitución, además de otros empleados de Rosario.
El futuro de Plantium y Gentec dependerá ahora de su capacidad para reorganizar las finanzas, resolver el conflicto laboral y conseguir los recursos necesarios para retomar la producción.

