El riesgo país volvió a superar los 800 puntos básicos y alcanzó este lunes su valor más alto de 2026. El indicador elaborado por JP Morgan cerró en 805 unidades, luego de registrar una suba del 2,3% durante la jornada y acumular un incremento del 41% en lo que va del año.
El deterioro de los activos argentinos se produjo en un contexto de mayor incertidumbre financiera internacional, marcado por el impacto de las elecciones presidenciales en Brasil y las dudas que comienzan a aparecer en el mercado sobre el escenario político y económico argentino de cara a 2027.
La jornada también estuvo acompañada por una suba del dólar y fuertes caídas en las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street.
En el mercado cambiario, el dólar oficial avanzó $5 y cerró a $1.565, su cotización más alta del año. Por su parte, el dólar mayorista terminó en $1.545,50, con un incremento de $11,50 respecto del cierre del viernes.
En Wall Street, los ADR de compañías argentinas registraron pérdidas de hasta el 13%. Entre las mayores bajas se destacaron IRSA, que retrocedió 12,8%; Cresud, con una caída del 8,1%; e YPF, que perdió un 6,8%.
El impacto de las elecciones en Brasil sobre los mercados
Uno de los principales factores que explican el movimiento de los activos argentinos es el resultado electoral en Brasil. La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva provocó una reacción negativa en los mercados del país vecino, con una caída de las acciones y una mayor presión sobre los activos de riesgo de la región.
Según un informe de GMA Capital, las elecciones presidenciales brasileñas fueron el principal factor de inestabilidad financiera durante el último mes. La consultora señaló que el movimiento afectó especialmente a los mercados emergentes y que Argentina estuvo entre los países más expuestos.
El impacto también se reflejó en los bonos soberanos. Durante la primera rueda posterior a los comicios, los 14 ADR argentinos que cotizan en Wall Street terminaron en baja y el índice Merval, medido en dólares, retrocedió un 4,4%.
En esa misma jornada, los bonos Globales argentinos perdieron un 2,5%, incluso por encima de la caída registrada por los títulos brasileños. Aunque posteriormente recuperaron parte de las pérdidas, terminaron la semana con un retroceso del 0,7%.
Desde GMA Capital explicaron que el shock electoral brasileño modificó las estrategias de inversión y provocó una combinación de caída de acciones, retroceso de bonos y aumento de la brecha cambiaria.
La incertidumbre política de cara a las elecciones de 2027
Más allá del escenario internacional, los analistas también observan una creciente influencia del calendario electoral argentino en las decisiones de inversión.
Desde GMA Capital señalaron que las elecciones presidenciales de 2027 comienzan a tener mayor peso en las cotizaciones. En ese sentido, mencionaron los niveles de confianza en el Gobierno como uno de los indicadores que sigue de cerca el mercado.
La consultora indicó que el Índice de Confianza en el Gobierno registró una mejora del 0,9% en octubre, aunque continúa en niveles bajos. Según sus estimaciones, esos valores se corresponden con una probabilidad de reelección de Javier Milei del 39,1%.
En la misma línea, el economista Gustavo Ber sostuvo que el escenario electoral todavía presenta interrogantes y que las principales fuerzas políticas no terminaron de definir sus estrategias.
Entre los factores que siguen los inversores mencionó el papel de Patricia Bullrich dentro del Gobierno, la posición de los gobernadores frente al armado electoral y las posibilidades de que el peronismo presente una propuesta unificada.
Ber consideró que varias de esas definiciones podrían llegar recién hacia marzo. Mientras tanto, señaló que el mercado deberá seguir las señales políticas que permitan anticipar posibles escenarios.
También destacó que el debate sobre la reforma electoral en el Congreso puede convertirse en una instancia relevante para observar los posicionamientos de los distintos sectores políticos.
Los vencimientos de deuda y la preocupación por las reservas
Otro de los puntos que genera preocupación entre los inversores es el programa financiero que deberá afrontar Argentina durante 2027, especialmente por las necesidades de financiamiento y los vencimientos de deuda.
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) advirtieron que el escenario regional también vuelve a poner bajo análisis la competitividad cambiaria argentina y la capacidad del país para acumular reservas internacionales.
En particular, señalaron que una eventual mayor debilidad del real brasileño podría incrementar las dudas sobre la competitividad de la economía argentina y el margen de maniobra del Banco Central.
A esas preocupaciones se suman las perspectivas de actividad económica y la incertidumbre sobre el resultado de las próximas elecciones presidenciales.
El dólar y las compras de reservas, bajo seguimiento
Gustavo Ber también se refirió al comportamiento del tipo de cambio después de la caída del real brasileño. Según explicó, el dólar mayorista mantuvo una evolución relativamente estable, en torno a los $1.540, pese al movimiento de la moneda brasileña.
El economista destacó que octubre había mostrado compras netas de divisas por parte del Banco Central, aunque consideró que será importante observar si esa dinámica puede sostenerse durante noviembre.
En ese sentido, mencionó dos factores que pueden influir en el mercado cambiario: la demanda de dólares por parte de los ahorristas y el comienzo de un período de mayor demanda de pesos.
Por último, señaló que la respuesta de la política monetaria y la evolución de las tasas de interés serán variables importantes para evaluar el comportamiento del mercado en las próximas semanas.
Con el riesgo país nuevamente por encima de los 800 puntos, los inversores mantienen la atención sobre tres ejes: el contexto financiero internacional, la capacidad de Argentina para afrontar sus compromisos de deuda y las señales políticas que anticipen el escenario electoral de 2027.

