El sistema de transporte público de pasajeros en la ciudad de Santa Fe atraviesa un momento crítico. Empresarios del sector alertaron que la falta de transferencias del gobierno nacional y el incremento en los costos operativos, especialmente del combustible, afectan seriamente la prestación del servicio.
Ante este panorama, las compañías ya comenzaron a reducir frecuencias en algunas líneas, mientras esperan definiciones sobre posibles aportes estatales o ajustes en la tarifa del boleto.
Falta de fondos nacionales
Los empresarios del transporte indicaron que el Estado nacional adeuda transferencias correspondientes a tributos sociales de enero y febrero, lo que complica el funcionamiento del sistema.
Gerardo Ingaramo, de Autobuses Santa Fe, explicó que la deuda ronda los 1.000 millones de pesos entre las empresas del sistema local, incluyendo a Ersa.
Según detalló el empresario, esta situación impacta directamente en la capacidad financiera de las compañías.
“No tenemos los fondos para pagar salarios porque el Estado nacional no nos ha transferido los recursos correspondientes a esos meses”, señaló en declaraciones a CyD Litoral.
Aumento del combustible y costos operativos
A la falta de fondos se suma el incremento en el costo del combustible, uno de los principales gastos del sistema de transporte.
De acuerdo con Ingaramo, el combustible aumentó alrededor de un 40% desde diciembre, porcentaje que —según indicó— no está contemplado en el actual estudio de costos del sistema. Además, señaló que este martes se registró un nuevo incremento del 9%.
El empresario advirtió que esta combinación de factores genera una situación económica muy compleja para sostener la prestación del servicio.
Reducción de frecuencias y posible aumento del boleto
Como primera medida para afrontar la crisis, las empresas decidieron reducir la cantidad de unidades en circulación.
En promedio, se retiró un coche por cada línea, lo que representa aproximadamente una docena de colectivos menos en funcionamiento.
Paralelamente, las empresas solicitaron formalmente una actualización de la tarifa del boleto, argumentando que el último incremento fue insuficiente frente al aumento de los costos.
“El aumento del 8% registrado desde junio hasta ahora quedó muy desfasado frente al incremento del combustible y otros gastos”, explicaron desde el sector.
Alternativas para evitar un impacto en el boleto
Pese al pedido de actualización tarifaria, los empresarios también plantearon la posibilidad de recibir aportes municipales o provinciales para evitar que el aumento de costos recaiga directamente en los usuarios.
La definición sobre estas alternativas continúa abierta y dependerá de las negociaciones entre empresas y autoridades.
El caso de Córdoba: subsidios para evitar subas
En paralelo, la Municipalidad de Córdoba anunció una actualización en las tarifas del transporte urbano, aunque aclaró que el aumento no se trasladará al precio que pagan los pasajeros.
Según informó el municipio, los mayores costos serán absorbidos por las cuentas municipales, lo que permitirá mantener el boleto común en 1.720 pesos.
En ese esquema, las tarifas plenas quedaron establecidas de la siguiente manera:
- Tarifa masiva: $2.029,60
- Tarifa anillo: $2.334,04
- Tarifa barrial: $1.623,68
- Tarifa nocturna: $2.334,04
- Tarifa expreso: $8.118,40
El gobierno local explicó que la medida busca evitar que el aumento de costos del sistema impacte directamente en los usuarios del transporte público.

