La Municipalidad de Santa Fe habilitó la circulación vehicular en la nueva rotonda ubicada en la intersección de avenida Gorriti y Bernardo de Irigoyen, una obra que busca disminuir la probabilidad y la gravedad de los siniestros viales en un punto estratégico de la ciudad.
El proyecto fue ejecutado con el objetivo de ordenar los movimientos vehiculares y hacer más previsibles las maniobras, en reemplazo de un cruce tradicional que concentraba múltiples puntos de conflicto.
Reducción de conflictos y mejora en la circulación
Según explicaron desde el municipio, la rotonda reduce la cantidad y el ángulo de los puntos de conflicto, evitando impactos laterales o frontales de mayor violencia. Además, permite un cruce continuo a baja velocidad, favoreciendo la fluidez del tránsito.
“Ya se habilitó totalmente la circulación vehicular de la intersección, luego de finalizar los trabajos de la primera etapa”, señaló Raúl Hurani, subsecretario de Seguridad Vial. El funcionario indicó que las restricciones previas se debían a los tiempos de fraguado del hormigón, lo que había obligado a mantener desvíos temporales.
Asimismo, confirmó que se restablecieron los recorridos vehiculares habituales y el trayecto de la Línea 18 de colectivos.
Detalles de la obra y trabajos complementarios
Para la implementación de la rotonda, el municipio realizó tareas de bacheo de hormigón sobre Bernardo de Irigoyen al 8500, además de intervenir con estabilizado pétreo unos 400 metros de calles utilizadas como desvíos durante la ejecución de la obra.
Desde la Dirección General de Obras de Movilidad se llevó adelante la demarcación horizontal, incluyendo la rotonda, sendas peatonales y cruces, junto con la colocación de reductores de velocidad, tachas, delineadores verticales, cartelería y topes de cordón.

También se incorporaron rampas de accesibilidad y cruces peatonales seguros, con el fin de mejorar la circulación de peatones y personas con movilidad reducida.
Flujo continuo y velocidades moderadas
“La rotonda funciona con el principio de flujo continuo a baja velocidad. A diferencia de un semáforo, que genera tiempos de espera y detenciones prolongadas, este sistema permite cruzar de forma más ágil y segura”, explicó Hurani.
Este esquema busca reducir la velocidad del sector sin afectar la fluidez general del tránsito, especialmente en una intersección clave para el acceso a barrios aledaños.
Urbanismo táctico como estrategia
La obra fue desarrollada bajo el enfoque de urbanismo táctico, una metodología que prioriza intervenciones rápidas y de bajo costo, permitiendo evaluar el funcionamiento real, realizar ajustes y promover la participación vecinal antes de avanzar hacia una solución definitiva.
Desde el municipio adelantaron que la rotonda será monitoreada y que, en caso de ser necesario, se realizarán ajustes geométricos. En una segunda etapa, está prevista la construcción definitiva de la infraestructura.
Una política de ciudad orientada a la seguridad
La intervención se enmarca en una política urbana que promueve velocidades moderadas, mayor protección para peatones y ciclistas y una movilidad más ordenada, impulsada por la gestión municipal.
Con esta obra, se busca mejorar la seguridad vial y la legibilidad de las maniobras, manteniendo la conectividad y la circulación en un sector clave del entramado urbano de Santa Fe.

