Un nuevo capítulo en el juicio de los Cuadernos
En el marco del juicio por los Cuadernos de las Coimas, el financista Ernesto Clarens aportó nuevos elementos que vuelven a poner foco en una obra vial emblemática adjudicada a Cristóbal López y que continúa inconclusa pese a haber sido pagada. Clarens recordó que “la Presidenta pidió que se adjudique una obra en el Sur a Cristóbal López”, al describir el funcionamiento de la estructura de cartelización conocida como “la Camarita”.
Según su declaración, la obra corresponde a un tramo de la Ruta 39 en Santa Cruz, un proyecto que volvió a licitarse durante la gestión de Alberto Fernández, con CPC SA —empresa de López— como único oferente.
Una obra millonaria sin terminar
La ruta, financiada por el gobierno nacional, se dividió en tres contratos. El más costoso, correspondiente al tramo entre Bajo Caracoles (RN 40) y Lago Posadas, implicaba un presupuesto oficial de 4.754 millones de pesos y fue adjudicado en 2022. Sin embargo, los avances fueron nulos y el gobierno provincial decidió frenar la ejecución. A la par, la firma de López reclamó pagos por trabajos no reconocidos.
En un territorio donde Lázaro Báez acumuló 51 contratos viales por 46.000 millones de pesos —actualizados a 685.000 millones—, las irregularidades denunciadas se suman a un patrón recurrente: el 50% de las obras nunca se completaron, con sobreprecios promedio del 65%.
El rol de Cristina Kirchner y el circuito de favores
Clarens también retomó la relación histórica entre Cristina Kirchner y Cristóbal López, recordando que el empresario era el principal inquilino de Los Sauces SA, la firma inmobiliaria investigada por presunto lavado de dinero. En 2026, ambos deberán presentarse ante un tribunal por ese expediente.
En su confesión, el financista señaló que cuando se ordenó beneficiar a López con la obra, ya se había iniciado la licitación. Por eso, relató que fue instruido para contactar a las empresas interesadas y advertirles que “la obra era para Cristóbal López y debían retirarse o acompañar”.
La mecánica de la “Camarita”
Clarens describió un sistema aceitado de acuerdos entre empresas y funcionarios. Según explicó:
- Vialidad Nacional abría las licitaciones y las compañías adquirían los pliegos.
- Luego eran convocadas a la llamada “Camarita”, donde se negociaban los “pases” entre empresas.
- El grupo se reducía hasta dejar al “ganador preacordado”, a veces en UTE.
- Se pactaban sobreprecios del 20%, divididos en 10% de coima y 10% de generación de dinero negro.
- La maniobra podía repetirse con adicionales de obra, que también generaban retornos.
Clarens estimó que, bajo este esquema, circularon alrededor de 30 millones de dólares.
Un juicio que continúa abriendo frentes
Las declaraciones se suman al cuerpo probatorio del juicio de los Cuadernos y vuelven a poner en agenda la situación de las rutas inconclusas en Santa Cruz, muchas aún sin terminar pese a múltiples asignaciones presupuestarias. La nueva etapa del debate oral incluirá la lectura de acusaciones vinculadas al sistema de sobornos en la obra pública vial.
Con información de Clarín

