Conmoción en Paraná por la muerte de Kiara Barrios
La ciudad de Paraná vive horas de profundo dolor. Las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de Kiara Barrios, la niña de 10 años que desapareció durante el fuerte temporal que golpeó la capital entrerriana.
La tragedia ocurrió en la madrugada del jueves. La crecida del arroyo Colorado derrumbó la vivienda familiar y arrastró a la menor junto a su madre, Patricia Mena.
Los equipos de rescate encontraron el cuerpo en la zona del Thompson, luego de tres días de búsqueda intensa.
Un operativo de búsqueda sin descanso
Desde el primer momento, las fuerzas de seguridad desplegaron un amplio operativo. Participaron efectivos de la Policía de Entre Ríos, Prefectura, Defensa Civil, bomberos y voluntarios.
Más de 200 personas trabajaron de manera coordinada por agua, tierra y aire.
Los rescatistas recorrieron distintos tramos del arroyo Colorado y ampliaron el rastrillaje hacia el arroyo Las Viejas y su desembocadura. Utilizaron embarcaciones, drones, perros entrenados y un helicóptero.
El jefe de la Policía de Entre Ríos, Claudio González, aseguró que emplearon todos los recursos disponibles. Además, equipos especializados de Córdoba y Santa Fe se sumaron para reforzar la búsqueda.
El temporal que provocó el derrumbe
Durante la madrugada del jueves cayeron más de 120 milímetros de lluvia en pocas horas. La tormenta generó anegamientos, desbordes y daños estructurales en zonas cercanas al cauce.
La vivienda familiar estaba ubicada sobre calle Blas Parera, entre Brown y Churruarín, en el denominado “punto cero”. La presión del agua derrumbó la casa en cuestión de segundos.
Ese mismo jueves por la tarde, los rescatistas hallaron el cuerpo de Patricia Mena a pocos metros del lugar del derrumbe.
Una noche marcada por la desesperación
Vecinos del barrio describieron escenas de angustia. Escucharon gritos en medio de la oscuridad mientras el agua avanzaba con fuerza.
Durante los rastrillajes, los equipos encontraron muebles y pertenencias de la familia. Cada hallazgo mostraba el recorrido de la corriente y mantenía la expectativa de encontrar a la niña.
La tragedia vuelve a poner en debate la situación de las viviendas ubicadas cerca de cursos de agua. También expone el impacto de las lluvias intensas en áreas urbanas vulnerables.

