Luciano Castro volvió a quedar en el centro de la agenda mediática tras conocerse una confesión personal vinculada a su separación de Griselda Siciliani. La información fue revelada por la periodista Pía Shaw, quien aseguró haber dialogado de manera directa con el actor en medio del escándalo.
Una frase que reflejó el momento personal
Según relató Shaw en el programa A la Barbarossa, el actor se mostró afectado y asumió su responsabilidad en el final de la relación. Durante la charla, no buscó minimizar lo ocurrido ni desviar el tema. Por el contrario, expresó con crudeza su estado emocional. “Me mandé una gran cagada y perdí al amor de mi vida”, habría dicho Luciano Castro.
La frase tuvo un fuerte impacto y reforzó la idea de un arrepentimiento profundo, en un contexto marcado por rumores de infidelidad y alta exposición pública.
El desgaste de la relación y la decisión final
La confesión se conoció luego de varios días atravesados por versiones cruzadas y testimonios mediáticos. Ese escenario habría acelerado el deterioro del vínculo. Según trascendió, Griselda Siciliani decidió poner punto final a la relación, cansada del ruido generado alrededor de la vida privada del actor.
Las apariciones públicas y las repercusiones en los medios influyeron en la decisión. Luciano Castro, sin margen para revertir la situación, aceptó una ruptura que hoy describe como una de las más dolorosas de su vida.
Distancia geográfica y proceso de duelo
Tras la separación, ambos iniciaron el duelo en distintas ciudades. Luciano Castro se instaló en Mar del Plata por compromisos laborales, mientras que Griselda Siciliani permanece en Buenos Aires junto a su entorno más cercano.
Desde el círculo íntimo de la expareja confirmaron que la ruptura es oficial. Sin embargo, nadie descarta un posible acercamiento futuro. En el mundo del espectáculo, las reconciliaciones suelen ser tan visibles como las separaciones. Por ahora, la historia sigue abierta y marcada por el arrepentimiento del actor.

