Newell’s volvió a perder, a desplomarse, a no dar la talla. Esta vez fue 0-3 ante Banfield en el sur bonaerense por la fecha 6 del Torneo Apertura. Los goles de Tiziano Perrota, que anotó dos veces, y de Mauro Méndez, todos una ráfaga del segundo tiempo, le dieron la victoria al equipo de Pedro Troglio. Y además sepultaron todas las aspiraciones de la dupla Orsi-Gomez de tener una estadía larga en el club del Parque Independencia.
El equipo se desploma, se derrumba, se deshace cuando le meten un gol, una piña al mentón. Y ocurrió otra vez. El primer tiempo lo compitió bien, pero en el segundo no hubo partido. El Taladro, que venía con complicaciones similares a las de la Lepra, logró resurgir. Y lo hizo porque el equipo rosarino lo permitió.
El Rojinegro jugó un aceptable primer tiempo, fue un equipo más competitivo que en los anteriores compromisos. Tanto que hasta contó con las chances más claras de esos primeros 45 minutos. Es cierto que no fueron producto de una consecución de pases sino más bien de arrestos individuales, pero dejaron una mejor sensación.
Una de esas chances la generó la presión de Armando Méndez en el área rival, que hizo equivocar a su marcador, le robó y metió un centro para el Colo Ramírez. Pero el «99» desvió su cabezazo.
Interesante primeros 45 minutos de Walter Núñez, el más incisivo de los rojinegros. Algunas gambetas, buenas intenciones y un remate desde afuera que hizo traspirar a los hinchas del Taladro detrás del arco de Sanguinetti.
El comienzo del fin
En el segundo tiempo la historia fue otra. Troglio movió el banco y la dupla fue detrás de esa modificación y del primer golpe al mentón. Newell’s defendió mal una pelota aérea, le cabecearon dos veces en área y Perrota metió el primero.
El ingreso de Orozco por Esponda rompió el medio. El equipo del Parque Independencia se partió y empezó a perder todas las divididas. En el medio solo quedaron Herrera y Gómez Mattar y Banfield contó con espacios para hacer lo que quería.
A los 20 minutos, un pase de la mitad de la cancha al área de Newell’s dejó mano a mano a Mauro Méndez con Salomón, como si se tratara de un defensor amateur, y el delantero definió con un toque ante la salida de Arias.
Cuatro minutos más tarde, otro centro desde la derecha le permitió a Perrota marcar su doblete del día. En 20 minutos, Newell’s volvió a recibir tres goles. El Taladro en ese breve lapso hizo la misma cantidad de goles que había hecho en todo el campeonato.
De ahí al final solo quedó la sensación de que el Taladro pudo haber hecho más goles; que la historia pudo ser más desdorosa.
Pocos después, ya en el vestuario, la comisión directiva decidió ponerle fin al ciclo de la dupla Orsi-Gomez. Un final super anunciado. Newell’s se sigue desangrando y había que cortar la hemorragia.

