Central y River empataron 0 a 0 este domingo en el Gigante de Arroyito en lo que prometía ser uno de los grandes partidos de la tercera fecha del Torneo Apertura 2026, pero que se apagó sin emociones De todos modos, no faltaron las polémicas. El Millonario reclamó por el gol anulado a Sebastián Driussi y el Gigante explotó por dos presuntos penales, uno a Véliz y otro a Di María.
El Canalla venía de un mal trago del debut ante Belgrano y se recompuso con una resonante victoria en el Cilindro contra Racing. Esta vez, de regreso en el Gigante, no pudo superar al River de Marcelo Gallardo, que llegaba con puntaje ideal y sed de cambiar la imagen de un olvidable 2025.
El primer tiempo fue para los millonarios, que impusieron condiciones, manejaron la pelota e hicieron intervenir a Jeremías Ledesma en más de una ocasión. De todas maneras, el equipo de Gallardo no consigue traducir en ocasiones de riesgo todo su potencial y estuvo lejos de abrir el partido en el Gigante de Arroyito.
Con la ausencia de Campaz, por una molestia en la semana, Almirón se inclinó por Enzo Copetti. El ex Racing volvió a mostrar poco con la camiseta de Central y se retiró en el entretiempo. Para el complemento, Gaspar Duarte le dio más potencia al ataque auriazul. De todos modos, nada cambiaría el arco invicto en las dos áreas.
Lo más picante del duelo estuvo en las acciones polémicas. En el primer tiempo, River se ponía en ventaja con un gol de Sebastián Driussi, luego de infinitos rebotes. Sin embargo, Facundo Tello fue llamado por el VAR y Andrés Merlos le comunicó la posición adelantada del delantero en el momento de la definición. El banco de Gallardo reclamaba un penal, previo al offside de Driussi.
Central tuvo al menos dos acciones que merecieron ser revisadas. La primera fue una presunta falta a Alejo Véliz, que se llevó un topetazo de Paulo Díaz, desde atrás. Ni el juez ni el VAR consideraron que fuera infracción. La segunda fue aún más reclamada: Di María se internaba en el área y Salas lo tomó de la camiseta y lo dio vuelta. Tampoco hubo infracción para los jueces.
El partido se fue muriendo con la intención de Central de ir a buscar el triunfo hasta en la última pelota, empujado por su gente. River buscaba un espacio para meter una daga que le diera la alegría en el cierre, pero nada de todo eso sucedió.
Fuente: Rosario 3

