La derrota por 1 a 0 frente a Vélez Sarsfield profundizó el mal momento de River Plate en el Torneo Apertura 2026 y abrió un escenario de incertidumbre respecto a la continuidad de Marcelo Gallardo como entrenador.
Tras el encuentro disputado en el estadio José Amalfitani, el director técnico decidió suspender la conferencia de prensa y retirarse sin brindar declaraciones, una actitud que ya se había repetido en derrotas anteriores. Por primera vez desde su regreso en agosto de 2024, su permanencia en el cargo no está asegurada.
Un presente deportivo que enciende las alarmas
River acumuló su tercera derrota consecutiva en el Torneo Apertura, una racha que agrava un ciclo irregular que se arrastra desde los últimos meses de 2025.
Las estadísticas reflejan el difícil momento: el conjunto de Núñez suma 11 derrotas en los últimos 15 partidos, entre los 30 equipos que integran la Primera División. Se trata del registro más negativo del campeonato en ese lapso.
Dentro del club señalan que la ausencia de declaraciones públicas responde a un proceso de reflexión y autocrítica, evitando manifestaciones “en caliente” que puedan profundizar la crisis.
Tablas comprometidas y presión institucional
Los resultados impactan de forma directa en la tabla de posiciones. En la Zona B, River se ubica décimo con siete puntos, fuera de los puestos de clasificación a los playoffs.
En la tabla anual —que define plazas a torneos internacionales— el equipo cayó al vigésimo lugar, a ocho unidades del líder, Independiente Rivadavia.
Este escenario deportivo genera presión tanto interna como externa sobre el entrenador más exitoso en la historia del club.
Horas decisivas en River Camp
Se espera que antes del entrenamiento en el predio River Camp, Gallardo mantenga una reunión con la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo, quien le renovó contrato hasta diciembre de 2026 tras asumir su cargo.
Posteriormente, el técnico comunicaría su decisión al plantel. Su presencia o ausencia en la práctica marcará el rumbo inmediato de la institución.
El interrogante ahora es si el entrenador contará con las fuerzas necesarias para revertir la tendencia negativa o si optará por dar un paso al costado en medio de uno de los momentos más delicados de su segundo ciclo.

