Este mediodía en Asunción, el Mercosur y la Unión Europea concretaron uno de los acuerdos de asociación más relevantes a escala global. Cancilleres de ambos bloques firmaron el documento final que da nacimiento a una alianza que engloba un cuarto del Producto Bruto Interno mundial y proyecta un mercado integrado de más de 700 millones de habitantes.
La ceremonia se realizó en el Gran Teatro “José Asunción Flores” del Banco Central de Paraguay. Estuvieron presentes los presidentes Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia), Yamandú Orsi (Uruguay), José Raúl Mulino (Panamá) y Santiago Peña (Paraguay), anfitrión y titular pro tempore del Mercosur. Por la Unión Europea participaron la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el titular del Consejo Europeo, Antonio Costa.
El único ausente entre los mandatarios sudamericanos fue Luiz Inácio Lula da Silva. El presidente brasileño explicó que no estaba prevista la asistencia de jefes de Estado y optó por mantener en Río de Janeiro una agenda paralela con autoridades europeas.
Quiénes firmaron el acuerdo
Aunque los presidentes encabezaron el acto, la rúbrica formal estuvo a cargo de los cancilleres del Mercosur: Rubén Ramírez Lezcano (Paraguay), Pablo Quirno (Argentina), Mauro Vieira (Brasil), Fernando Aramayo (Bolivia), Mario Lubetkin (Uruguay) y Javier Martínez-Acha.
Por la Unión Europea firmó el comisario de Comercio, Maroš Šefčovič. La modalidad responde a que, en el bloque europeo, los ministros son los responsables legales de la firma.
El mensaje de Milei
Durante su discurso, el presidente argentino calificó al tratado como “el logro más importante de la historia del Mercosur”. Además, anticipó que Argentina profundizará su estrategia de apertura:
“La Argentina no se detiene en este acuerdo. Tenemos que ser más dinámicos y acelerar con la economía global”.
Milei confirmó que enviará el acuerdo al Congreso durante las sesiones extraordinarias de febrero para su aprobación. También señaló que su gobierno continuará negociando tratados con países como Estados Unidos, Japón y Emiratos Árabes Unidos.
Qué implica el Acuerdo Mercosur–UE
El tratado propone la eliminación progresiva de más del 90% de los aranceles bilaterales, la reducción de barreras no arancelarias y la convergencia regulatoria en áreas como inversiones, propiedad intelectual y estándares sanitarios.
Para el Mercosur, el acceso preferencial al mercado europeo abre oportunidades para el agro, la energía y la minería. Para la UE, el acuerdo refuerza su presencia en América del Sur y diversifica proveedores estratégicos. Las empresas europeas podrían ahorrar hasta 4.000 millones de euros anuales en derechos aduaneros.
En el caso argentino, la Cancillería proyecta que las exportaciones a la UE crezcan 76% en los primeros cinco años y hasta 122% en una década, con fuerte impulso en energía, litio, cobre e hidrocarburos.
Dimensión geopolítica y desafíos
Von der Leyen destacó que el acuerdo consolida a Europa como principal inversor en la región y subrayó su valor estratégico:
“Estamos creando una plataforma para trabajar juntos en los grandes temas globales”.
El entendimiento también enfrenta desafíos. En Europa persisten resistencias políticas a la ratificación. En el Mercosur, cada país debe aprobarlo en su parlamento. Entre los puntos sensibles aparecen la protección ambiental, la trazabilidad productiva y el impacto en sectores vulnerables como textiles, calzado y metalmecánica.
Analistas señalan que el tratado permite a la UE reducir su dependencia de Asia, mientras que el Mercosur puede diversificar alianzas y reposicionarse en el comercio global. Su viabilidad dependerá de la capacidad política de ambos bloques para sostener el proceso.

