Las tensiones entre Irán y Estados Unidos volvieron a escalar tras las advertencias del expresidente estadounidense Donald Trump. El líder republicano afirmó que Washington atacaría si las fuerzas de seguridad iraníes reprimen a los manifestantes durante la actual ola de protestas.
Ante este escenario, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, respondió con un mensaje de firmeza y apertura diplomática. “Estamos listos para la guerra, pero también para el diálogo”, afirmó durante un encuentro con embajadores extranjeros en Teherán.
Araqchi aclaró que Irán no busca un conflicto armado, aunque aseguró que el país está preparado para defenderse si recibe un ataque. Al mismo tiempo, remarcó que su gobierno mantiene la disposición a negociar bajo condiciones claras.
La postura oficial del gobierno iraní
El canciller sostuvo que la situación interna se encuentra “bajo control total” tras varios días de disturbios. Según explicó, las fuerzas de seguridad lograron contener los focos de violencia registrados en distintas ciudades.
En ese contexto, anunció que la conexión a internet se restablecerá en el corto plazo, en coordinación con los organismos de seguridad. El país permanece desconectado de la red global desde hace más de 96 horas.
El corte del servicio limitó la circulación de información y la organización de las protestas, lo que generó cuestionamientos de organismos internacionales.
Acusaciones de injerencia extranjera
Araqchi afirmó que los hechos en Irán no responden únicamente a reclamos sociales o económicos. Según el funcionario, el país enfrenta una ofensiva impulsada desde el exterior.
El ministro acusó a Estados Unidos e Israel de fomentar la violencia mediante la infiltración de grupos armados. Aseguró que el gobierno cuenta con pruebas que muestran la entrega de armas a manifestantes.
También adelantó que las autoridades publicarán confesiones de detenidos y material audiovisual para respaldar las denuncias de injerencia extranjera.
“Irán se vengará de quienes hayan derramado sangre del pueblo iraní”, advirtió el canciller.
Canales diplomáticos y balance de víctimas
Pese al clima de confrontación, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baghaei, confirmó que los contactos diplomáticos con Estados Unidos siguen activos. Las conversaciones continúan de forma directa y a través de Suiza, intermediario tradicional entre ambos países.
En paralelo, la organización de derechos humanos HRANA informó que verificó la muerte de 490 manifestantes y 48 agentes de seguridad. Además, reportó más de 10.600 personas arrestadas desde el inicio de las protestas.
La entidad aclaró que la verificación de datos resulta compleja debido al apagón de internet y a las restricciones para acceder a información confiable dentro del país.

