Laura Fernández se convirtió en la presidenta electa de Costa Rica tras obtener una amplia victoria en las elecciones nacionales celebradas este domingo. La candidata del Partido Pueblo Soberano logró cerca del 50% de los votos y superó con holgura el umbral necesario para ganar en primera vuelta.
La presidenta electa asumirá el cargo el próximo 8 de mayo y adelantó que su gestión impulsará transformaciones estructurales en el sistema político del país. En su discurso de victoria, Fernández habló de un “cambio profundo e irreversible” y planteó la necesidad de avanzar hacia lo que denominó “la tercera república”.
Un mensaje de cambio y conciliación
Desde una tarima instalada en las afueras de un hotel de San José, Fernández aseguró que el mandato recibido en las urnas respalda una etapa de reformas profundas. Al mismo tiempo, envió una señal de apertura a los sectores opositores, al prometer un gobierno basado en el diálogo y la conciliación política.
En Costa Rica, el concepto de “segunda república” refiere a las transformaciones institucionales posteriores a la guerra civil de 1948, como la abolición del Ejército y la promulgación de una nueva Constitución. Fernández propone ahora una nueva etapa política, aunque aún no precisó los alcances concretos de ese proceso.
Las principales promesas de campaña
Durante la campaña electoral, la presidenta electa anticipó su intención de reformar el Poder Judicial y otras instituciones del Estado. Dirigentes de su espacio también señalaron que uno de los objetivos será impulsar una reforma constitucional que habilite la reelección consecutiva.
Con el 48,5% de los votos y el 88,4% de las mesas escrutadas, Fernández se impuso con comodidad sobre el resto de los candidatos. En sus declaraciones, se definió como “una demócrata convencida” y defensora de la libertad, la vida y la familia.
Relación con el oficialismo saliente
Tras confirmarse el resultado, Fernández mantuvo una conversación telefónica con el presidente saliente Rodrigo Chaves, de quien fue ministra de la Presidencia y de Planificación. La mandataria electa agradeció el “ejemplo” de su gestión y destacó la continuidad institucional del país.
En el plano legislativo, el Partido Pueblo Soberano obtuvo 30 de los 57 escaños del Congreso, según datos preliminares. Sin embargo, para avanzar con reformas de fondo, el oficialismo deberá construir consensos que le permitan alcanzar los dos tercios necesarios.
La postura de la oposición
La principal fuerza opositora será el Partido Liberación Nacional, cuyo candidato Álvaro Ramos obtuvo el 33,3% de los votos. Ramos aseguró que ejercerán una oposición “constructiva”, aunque advirtió que no avalarán decisiones que consideren indebidas.
Desde el Tribunal Supremo de Elecciones, su presidenta Eugenia Zamora llamó a respetar el veredicto de las urnas y a sostener una crítica democrática responsable. También pidió moderar el clima político y enfocar los esfuerzos en combatir la pobreza, la desigualdad y la criminalidad.

