El Papa León XIV volvió a manifestar su preocupación por los conflictos armados en el mundo y calificó las guerras, especialmente en Medio Oriente, como “un escándalo para la humanidad y un agravio a Dios”.
El mensaje fue pronunciado este domingo durante el rezo del Ángelus, frente a cientos de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano.
Un llamado urgente ante el sufrimiento global
El pontífice expresó que sigue con “consternación” la situación en diversas regiones afectadas por la violencia, en especial en el Oriente Medio. En ese contexto, remarcó que no se puede permanecer indiferente ante el sufrimiento de las víctimas inocentes.
“Lo que les hiere, hiere a toda la humanidad”, afirmó, subrayando el carácter global del impacto de los conflictos bélicos.
“Un agravio a Dios”
Durante su intervención, el Papa fue enfático al señalar que la muerte y el dolor provocados por las guerras constituyen una afrenta no solo a la humanidad, sino también a Dios.
Sus palabras se dan en medio de una creciente tensión internacional vinculada a recientes episodios de violencia en la región, aunque evitó hacer referencias directas a países específicos.
Pedido de diálogo y paz
En el cierre del mensaje, León XIV reiteró su llamado a la comunidad internacional a trabajar por la paz. En ese sentido, instó a promover “un diálogo sincero” basado en el respeto por la dignidad humana.
También convocó a los fieles a mantener la oración para que cesen las hostilidades y se abran caminos hacia una solución pacífica de los conflictos.

