Patricia Bullrich recibió este jueves en el Senado de la Nación a familiares de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado a puñaladas por otros menores en la ciudad de Santa Fe. El encuentro reactivó el debate sobre la baja de la edad de imputabilidad, una iniciativa que el Gobierno nacional busca llevar al Congreso durante las sesiones extraordinarias.
El crimen, ocurrido en diciembre, tuvo un fuerte impacto social y volvió a instalar la discusión sobre el régimen penal juvenil vigente, que actualmente fija la edad de imputabilidad en los 16 años.
El reclamo del oficialismo tras el crimen
Durante la reunión, Bullrich calificó el caso como “brutal” y sostuvo que se trata de un límite para el sistema actual.
“Hace tiempo que venimos planteando bajar la edad de imputabilidad. Queremos que quien comete delitos graves se haga cargo de sus actos”, afirmó la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza.
La dirigente remarcó que el proyecto oficial propone reducir la edad a 13 años y señaló que el presidente Javier Milei “está comprometido con el tema”.
“La ley va a salir. No será para Jeremías, pero sí para evitar otros casos”, sostuvo.
El proyecto y el debate en el Congreso
El encuentro se produjo días después de que el Gobierno anunciara el envío al Congreso del proyecto de reforma del Código Penal Juvenil, iniciativa que fue incorporada a la agenda de las sesiones extraordinarias previstas del 2 al 27 de febrero.
El proyecto quedó formalizado mediante el Decreto 53/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Milei y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Entre sus fundamentos, se mencionan antecedentes regionales como Brasil y Uruguay, donde la imputabilidad penal comienza a los 12 y 13 años.
Sin embargo, desde sectores aliados al oficialismo surgieron reparos. En el PRO, por ejemplo, plantean que la edad mínima debería fijarse en 14 años, no en 13. Además, aún no está definido en qué Cámara comenzará el tratamiento legislativo.
El testimonio de la familia de Jeremías
Tras la reunión, Bullrich encabezó una conferencia de prensa junto a la madre y la tía de Jeremías en el Salón de las Provincias. Allí, Romina, la mamá del adolescente, expresó su dolor y reclamó cambios en la legislación.
“El ensañamiento con el que asesinaron a mi hijo es algo que no puedo procesar”, afirmó.
Y agregó: “Tuvimos que irnos de una audiencia sabiendo que ellos volvían a sus casas sin antecedentes. Eso es terrible”.
La mujer denunció además la premeditación del crimen y la difusión del ataque por parte de los agresores, quienes filmaron el hecho.
Un caso que reavivó la discusión nacional
El asesinato de Jeremías Monzón se convirtió en uno de los casos más resonantes protagonizados por menores. El adolescente, oriundo de Santo Tomé, fue hallado sin vida en un galpón abandonado del barrio Chalet, frente al estadio de Colón. La autopsia reveló entre 20 y 23 puñaladas.
Por la causa permanecen detenidos una joven de 16 años, dos menores de 14 y 15, y una mujer de 40 años, investigada como presunta partícipe.
A este caso se suman otros hechos recientes, como el crimen de Joaquín Ibarra, asesinado en Tucumán durante un robo, y el de Uriel Giménez, de 12 años, muerto tras un enfrentamiento con la Policía en el conurbano bonaerense. Estos episodios intensificaron la presión política para modificar el régimen penal juvenil.

