Una pelea entre un turista argentino y una familia de vendedores de choclos en una playa de Camboriú, Brasil, se viralizó en las últimas horas y generó amplia repercusión en redes sociales. El episodio reavivó el debate sobre los conflictos entre turistas y comerciantes en uno de los destinos más elegidos por visitantes argentinos.
Según las primeras versiones, el hecho se inició por un desacuerdo en el precio cobrado por los productos. La discusión verbal escaló rápidamente y terminó en una agresión física, que fue registrada por personas que se encontraban en el lugar.
El origen del conflicto
De acuerdo con los testimonios iniciales, el turista cuestionó el monto abonado por la compra de choclos. En medio del reclamo, se produjo un intercambio verbal que derivó en una pelea desigual, con la intervención de varios integrantes de la familia vendedora.
Las imágenes difundidas muestran golpes y empujones en plena playa, ante la mirada de otros turistas.
La versión de los vendedores
Tras la viralización del video, la hija del comerciante involucrado difundió su versión de los hechos a través de redes sociales. Según su relato, el turista ingresó al puesto acusando a la familia de haberle robado.
La joven afirmó que durante la discusión el hombre habría agredido a su madre, lo que provocó la reacción de otros familiares y empleados del quiosco.
Además, negó que se haya cobrado un valor de 150 reales y sostuvo que el precio correcto de la compra fue de 30 reales. También aseguró que la familia cuenta con comprobantes que respaldarían su versión.
Repercusión y debate en redes sociales
El episodio generó fuertes reacciones en redes sociales, con críticas dirigidas principalmente a los vendedores ambulantes. Muchos usuarios remarcaron que el conflicto debió resolverse con la intervención de la Policía Militar y señalaron que ninguna disputa comercial justifica el uso de la violencia.
Otros comentarios advirtieron que situaciones similares se repiten en Camboriú y en otros destinos turísticos, vinculadas a cobros considerados excesivos y a la falta de controles.

