Novak Djokovic volvió a demostrar por qué es el máximo dominador del Abierto de Australia. En un duelo de altísima intensidad, el serbio derrotó a Jannik Sinner por 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4 y se clasificó a la final del primer Grand Slam de la temporada.
El encuentro, disputado en la Rod Laver Arena, se extendió por más de cuatro horas de juego, con pasajes de tenis de altísimo nivel y un desgaste físico extremo para ambos jugadores.
Djokovic, vigente y letal en los momentos clave
Tras ceder el primer set, Djokovic reaccionó apelando a su fortaleza mental y experiencia en instancias decisivas. El serbio ajustó su servicio y elevó su nivel en los intercambios largos, incomodando a un Sinner que comenzó a sentir el impacto del desgaste.
El cuarto set marcó el punto de quiebre del partido. Djokovic logró sostener su saque en momentos críticos y presionó constantemente el servicio del italiano, forzando errores no habituales en su rival.
Un quinto set de resistencia y jerarquía
En el parcial definitivo, ambos jugadores mantuvieron la paridad hasta que el serbio consiguió el quiebre clave. Con sangre fría y precisión quirúrgica, Djokovic cerró el partido sin fisuras, sellando su pase a una nueva final en Melbourne.
Con este triunfo, el número uno del mundo alcanzó su undécima final en el Abierto de Australia, torneo en el que es el máximo ganador de la historia.
Alcaraz, el último obstáculo rumbo al título 25
En la final lo espera Carlos Alcaraz, quien llega tras superar otra batalla histórica ante Alexander Zverev en semifinales, en un partido que superó las cinco horas. Será la primera final del español en Australia, en un cruce que promete marcar época.
La gran final se disputará este domingo 1 de febrero, desde las 05.30 (hora argentina), en la Rod Laver Arena.
Djokovic buscará su 25° título de Grand Slam, mientras que Alcaraz intentará conquistar el único grande que aún no figura en su palmarés y consolidarse en la cima del ranking mundial.

