El Rally Dakar 2026 entregó una de las definiciones más emocionantes de su historia. Luciano Benavides se consagró campeón en la categoría motos por apenas dos segundos, la diferencia más corta registrada en la competencia. El argentino superó al estadounidense Ricky Brabec en los últimos kilómetros de la etapa final, tras remontar una desventaja de 3 minutos y 20 segundos.
A bordo de su KTM oficial, el salteño logró su primer título en la carrera más exigente del mundo. Junto a su hermano Kevin, se convirtió en uno de los únicos sudamericanos en vencer en la categoría reina del Dakar.
Un final impredecible hasta el último kilómetro
Brabec había llegado a la jornada decisiva con ventaja y el panorama parecía controlado. Sin embargo, un error de navegación del piloto de Honda en los tramos finales abrió una oportunidad inesperada. Benavides mantuvo un ritmo sostenido, no cometió fallas y capitalizó cada segundo.
La diferencia final fue de solo dos segundos, un margen inédito que inscribe esta edición entre las más dramáticas del Rally Dakar. La maniobra decisiva se dio en un cruce de pistas entre lagos, donde el argentino eligió el camino correcto y selló la hazaña.
Una victoria forjada entre lesiones y resiliencia
El logro de Benavides adquiere una dimensión mayor por su contexto. En octubre sufrió una dura caída en el Rally de Marruecos que le provocó lesiones en la rodilla y la clavícula. Los médicos recomendaron cirugía, pero eso lo dejaba fuera del Dakar. Apostó a una recuperación contrarreloj y llegó con lo justo a Arabia Saudita.
Incluso antes del inicio volvió a caerse en el shakedown y agravó la lesión. Aun así, compitió con dolor y fue construyendo su camino: sumó victorias de etapa, resistió jornadas complejas y se mantuvo en la pelea hasta el final.
En condiciones físicas desfavorables, sostuvo ritmos cercanos al máximo permitido durante largos tramos de dunas, en una de las categorías más riesgosas del automovilismo mundial.
Fortaleza mental y madurez deportiva
Durante 2025, Benavides trabajó especialmente el aspecto psicológico. Su enfoque fue claro: “dejar de mirar al resto y concentrarme en mí”. Esa decisión se reflejó en carrera: no se desesperó ante errores, fue autocrítico y mantuvo la calma cuando perdió el liderazgo.
La estrategia de Brabec en la penúltima etapa lo había relegado en la general. Sin embargo, el argentino sostuvo la convicción y salió a “dar todo” en el cierre. El resultado confirmó su crecimiento deportivo y lo posiciona entre los mejores pilotos del Rally Raid.
Un título que agranda la historia argentina
El triunfo de Benavides representa el título número 12 para la Argentina desde 2010 en el Dakar. En motos, es el décimo podio sudamericano de la historia. El salteño logró su consagración en su novena participación y regresará al país para operarse la rodilla.
Se perderá la próxima fecha del Mundial en Portugal, pero apunta a volver en el Desafío Ruta 40 en mayo. El objetivo ya está claro: defender la corona en el Dakar 2027.

