El trágico choque de trenes ocurrido este domingo en España reavivó cuestionamientos sobre el estado de la infraestructura ferroviaria. De acuerdo con registros oficiales, el tramo de alta velocidad Adamuz–Villanueva de Córdoba había acumulado al menos ocho problemas técnicos en el último año, varios de ellos vinculados a sistemas clave para la operación.
Las advertencias habían sido difundidas por el administrador de infraestructuras ferroviarias, Adif, y también motivaron debates en el ámbito político.
Fallas técnicas detectadas antes del accidente
Según información oficial, la mayoría de las incidencias previas estuvieron relacionadas con problemas de señalización, aunque también se registraron inconvenientes en la catenaria, los cables de alimentación eléctrica y distintos sectores de la infraestructura de vía.
Las irregularidades detectadas generaron retrasos en los servicios de alta velocidad y obligaron a realizar tareas de mantenimiento en reiteradas oportunidades.
El caso llegó al Senado español
Durante el último verano europeo, el Partido Popular (PP) impulsó un pedido de informes en el Senado, donde puso el foco en posibles fallos de seguridad en la línea Adamuz–Villanueva de Córdoba.
En su respuesta parlamentaria, el Gobierno español reconoció dos incidencias técnicas que afectaron los sistemas de señalización, aunque aclaró que, según sus evaluaciones, la seguridad de la circulación ferroviaria no estuvo comprometida en ningún momento.
Incidentes en infraestructura y sistemas de seguridad
Uno de los episodios señalados ocurrió en el viaducto de El Valle, donde la combinación de altas temperaturas y vibraciones del tráfico ferroviario provocó el contacto entre los aparatos de dilatación y el riel. La situación fue corregida por una brigada especializada durante tareas de mantenimiento programadas.
La segunda incidencia reconocida oficialmente estuvo vinculada a una tarjeta de relés, considerada un componente esencial del sistema de localización ferroviaria. El elemento fue reemplazado y el sistema volvió a operar con normalidad, según informaron las autoridades.
Ocho incidentes técnicos en los últimos doce meses
De acuerdo con los reportes difundidos por Adif, en el último año se registraron al menos ocho incidentes técnicos en ese tramo:
- Abril: problemas en la catenaria entre Adamuz y Alcolea.
- Mayo y junio: nuevas fallas en la señalización entre Adamuz y Villanueva de Córdoba.
- Septiembre: otro episodio similar en el sistema de señalización.
- Octubre: incidencia en la infraestructura que generó demoras.
- Diciembre: avería en un desvío entre Adamuz y Córdoba.
Estas situaciones afectaron el normal funcionamiento de los trenes de alta velocidad que conectan Madrid y Andalucía.
Una línea histórica con mayor exigencia operativa
La línea Madrid–Sevilla, inaugurada en 1992, es la más antigua de la red de alta velocidad española. Desde la liberalización del mercado ferroviario en 2019, el aumento del tráfico con operadores privados incrementó la exigencia sobre una infraestructura clave, lo que volvió a poner en debate los controles y tareas de mantenimiento tras el reciente accidente.

