El hallazgo del auto calcinado
La madrugada del 4 de febrero, vecinos de Cerrito alertaron a las autoridades por un auto en llamas en un camino rural. Al llegar, los Bomberos Voluntarios encontraron un cuerpo carbonizado dentro del vehículo, un Ford Fiesta.
Horas más tarde, se confirmó lo que se temía: era el cuerpo de Luciano Emeri, de 26 años, quien había salido de su casa junto a su perro y no había regresado.
Investigación y primeras hipótesis
En el lugar trabajaron la Fiscalía de Delitos Complejos, la División Homicidios y la Policía Científica de Entre Ríos. El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para realizar una autopsia y análisis de ADN que confirmen la identidad y determinen las causas de la muerte.
Por el avanzado estado de calcinación, no se pudo establecer de inmediato cómo murió la víctima.
El hallazgo del perro de Luciano
Durante los rastrillajes, los investigadores hallaron al perro de Luciano muerto a 2.500 metros del auto. Presentaba un disparo, por lo que sus restos fueron enviados a peritar. En la misma zona, la Policía encontró una bala calibre 9 milímetros, que también será analizada en laboratorio.
La detención del principal sospechoso
Con los avances en la causa, la Policía allanó una vivienda en Cerrito vinculada al caso. Allí secuestraron una Toyota Hilux gris, aunque el sospechoso no estaba presente.
Horas después, fue detenido en Paraná mientras se dirigía a un establecimiento educativo. El acusado, Juan Pablo Sotelo, de 21 años, estudiante universitario, fue imputado por homicidio criminis causa —matar para ocultar otro delito— y quedó detenido con prisión preventiva por 30 días en la Unidad Penal N°1.
El fiscal Laureano Dato encabeza la investigación junto a la Policía de Entre Ríos, que busca establecer el móvil del crimen.

