El partido de ida de los playoffs de la Champions League quedó marcado por una polémica que trascendió el resultado deportivo. Vinícius Júnior acusó a Gianluca Prestianni de proferir un insulto racista, mientras que el futbolista argentino negó categóricamente esa versión y sostuvo que fue malinterpretado.
El episodio ocurrió en Lisboa y generó repercusiones internacionales, con comunicados públicos de ambos protagonistas en redes sociales.
El descargo de Vinícius Júnior
Tras el encuentro, el delantero de Real Madrid utilizó su cuenta de Instagram para reiterar su acusación y cuestionar el accionar arbitral.
“Los racistas son, ante todo, cobardes”, expresó el brasileño, en un mensaje donde también señaló que el protocolo no fue aplicado de manera efectiva.
El atacante indicó que recibió una tarjeta amarilla por su festejo de gol y manifestó no comprender la sanción. Además, remarcó que no le agrada verse envuelto en situaciones de este tipo, aunque consideró necesario exponer lo ocurrido.
La respuesta de Gianluca Prestianni
Por su parte, el extremo argentino, actualmente en SL Benfica, publicó un comunicado negando las acusaciones.
“Jamás fui racista con nadie”, afirmó Prestianni, quien sostuvo que Vinícius “malinterpretó” lo que creyó escuchar. También aseguró haber recibido amenazas tras el incidente y lamentó el impacto personal que generó la controversia.
El rol del árbitro y el VAR
El árbitro francés François Letexier activó el protocolo contra el racismo durante el partido, realizando la señal correspondiente y deteniendo el juego mientras aguardaba la revisión del VAR.
Según se informó, la tecnología no permitió determinar con claridad qué fue dicho, ya que el jugador argentino se cubrió la boca al momento del intercambio verbal. Ante la falta de pruebas concluyentes, no hubo sanción disciplinaria por el supuesto insulto.
Un episodio que trasciende el resultado
El incidente se produjo luego de un gol de Vinícius que generó reacciones tanto en la tribuna como dentro del campo. El festejo del brasileño fue considerado provocativo por futbolistas del conjunto portugués, lo que derivó en un cruce verbal que escaló rápidamente.
La polémica volvió a poner en el centro del debate el tratamiento de los actos discriminatorios en el fútbol europeo y el alcance de los protocolos vigentes en la máxima competencia continental organizada por la UEFA.
Por el momento, no se anunció la apertura formal de un expediente disciplinario, aunque el caso continúa generando repercusiones en el ámbito internacional.

