El escándalo entre Gianluca Prestianni y Vinicius Júnior sacudió a la UEFA Champions League y desplazó lo deportivo a un segundo plano. El delantero brasileño denunció haber recibido un insulto racista durante el partido entre Real Madrid y Benfica, lo que generó repercusión mundial.
El conflicto se desató tras el gol del triunfo del conjunto español en Lisboa. Durante el festejo, el brasileño aseguró al árbitro François Letexier haber sido insultado por el argentino, lo que derivó en un fuerte cruce entre jugadores en pleno campo de juego.
Mbappé acusó públicamente y escaló la polémica
El episodio tomó mayor dimensión cuando Kylian Mbappé calificó a Prestianni como racista durante el partido y luego reforzó su postura en conferencia de prensa. El delantero afirmó que el jugador argentino habría proferido reiterados insultos racistas contra Vinicius.
Las declaraciones del francés amplificaron el impacto mediático del caso, generando debates en Europa y América Latina sobre racismo en el fútbol y el rol de los organismos disciplinarios.
La defensa de Prestianni y el respaldo de Benfica
Tras el partido, Prestianni negó las acusaciones en redes sociales, asegurando que hubo una mala interpretación de lo sucedido. El delantero sostuvo que Vinicius “malinterpretó lo que cree haber escuchado” y lamentó haber recibido amenazas tras el escándalo.

Por su parte, Benfica difundió un video del momento del cruce y defendió a su futbolista. El club portugués cuestionó la versión de los jugadores del Real Madrid, argumentando que por la distancia en la jugada no podían escuchar con claridad lo ocurrido.
La UEFA abrió una investigación y analiza sanciones
La UEFA confirmó la apertura de una investigación disciplinaria y designó a un inspector de Ética y Disciplina para evaluar los hechos. El organismo adelantó que ampliará información en los próximos días.
Según el reglamento vigente, los actos de racismo pueden acarrear sanciones severas, incluyendo suspensiones de al menos diez partidos o sanciones mayores según la gravedad del caso.
El estatuto disciplinario contempla castigos para cualquier persona o entidad que atente contra la dignidad humana por motivos de raza, religión, género u orientación sexual.
Repercusión internacional y apoyo a Vinicius
El caso trascendió el ámbito europeo y generó repercusiones globales. Diversas instituciones deportivas y figuras públicas expresaron su apoyo a Vinicius, mientras que el debate sobre racismo en el fútbol volvió al centro de la escena.
Entre los respaldos más destacados se encuentra el pronunciamiento de la Confederación Brasileña de Fútbol, que difundió un mensaje institucional en defensa del jugador.
La resolución de la UEFA será clave para determinar responsabilidades y eventuales sanciones, en un episodio que vuelve a poner en foco la lucha contra el racismo en el deporte.

