Más de dos décadas después, Daniel Montenegro volvió sobre uno de los episodios más recordados en la vida interna de River Plate: el enfrentamiento personal entre Horacio Ameli y Eduardo Tuzzio, ocurrido en pleno semestre competitivo de 2005.
El equipo dirigido por Leonardo Astrada atravesaba un buen momento deportivo, con protagonismo en el torneo local y aspiraciones en la Copa Libertadores. Sin embargo, la exposición pública del conflicto alteró la convivencia del grupo.
“No sé si destruir, pero no era fácil”, explicó el ex volante sobre la convivencia diaria entre ambos defensores.
El efecto en el vestuario
Según Montenegro, la relación cercana entre los jugadores y el hecho de compartir sector defensivo profundizó la tensión.
El plantel intentó mantener la normalidad, pero la situación generó una fractura interna.
El mayor impacto fue la exposición mediática, algo que el grupo no esperaba.
A pesar de ello, los futbolistas procuraron enfocarse en los objetivos deportivos.
“Tratábamos de mantener un orden sabiendo que había cosas importantes por delante”, recordó.
La Libertadores y el punto más crítico
La eliminación ante São Paulo FC en los cuartos de final de la Copa Libertadores coincidió con el momento más tenso del conflicto.
Montenegro admitió que el rival tenía un gran nivel, pero también reconoció influencia extrafutbolística:
“Entendíamos que había que mirar para adelante, aunque era difícil”.
Decisiones del club y consecuencias
Tras el escándalo, la institución tomó medidas:
- Ameli fue apartado del plantel.
- Tuzzio emigró al exterior al finalizar la temporada.
La llegada de Reinaldo Merlo abrió la posibilidad de reincorporación del defensor, pero el grupo —con Marcelo Gallardo como referente— se opuso.
El episodio dejó una marca profunda en la historia interna del club.
El recuerdo de otra crisis: Gallardo y Merlo
Montenegro también relató la reunión en la que Gallardo expresó su malestar con el entrenador.
“Fue una decisión personal, el plantel no tomó partido”, aclaró el ex mediocampista.
La situación terminó con la salida del entrenador, en una escena que sorprendió al grupo.
La mirada sobre el presente de River
Finalmente, el ex jugador analizó la actualidad del club bajo la conducción de Gallardo:
- Señaló que el rendimiento irregular es parte de los ciclos.
- Destacó que la mejora será progresiva.
- Subrayó que la exigencia del entorno obliga a ganar con contundencia.
“Lo bueno sería que encuentre estabilidad y vuelva a arrancar”, concluyó.

