La empresa provincial Aguas Santafesinas (Assa) comenzó a aplicar desde este domingo un nuevo régimen tarifario que implica un aumento promedio del 14% en las boletas de agua en toda la provincia de Santa Fe.
Desde la compañía explicaron que el ajuste forma parte de un esquema que apunta a la “sostenibilidad, equidad y transparencia” del servicio, en el marco de la emergencia declarada por la Ley Provincial Nº 14.272.
Nuevo esquema tarifario en Santa Fe
El incremento no será uniforme para todos los usuarios. Con la implementación del sistema de bandas de consumo progresivas, el nuevo régimen establece que quienes consumen más agua pagarán proporcionalmente más.
La normativa vigente habilitó al Poder Ejecutivo provincial a redefinir el esquema tarifario que estaba en funcionamiento desde 1995. El objetivo, según se indicó oficialmente, es contar con un modelo sostenible en el tiempo, equitativo según las realidades sociales y previsible en su actualización.
El nuevo esquema incluye:
- Bandas de consumo progresivas.
- Cargo fijo diferenciado según tipo de inmueble.
- Nueva Tarifa Social.
- Integración de acueductos al sistema general.
- Reglas claras para exenciones y cargos especiales.
Cómo se calcula el precio del metro cúbico de agua
Uno de los cambios centrales es la incorporación de un Costo Medio Ponderado para determinar el valor del metro cúbico. Este sistema refleja los gastos reales de producción y distribución del servicio.
El cálculo incluye:
- Mano de obra.
- Energía eléctrica.
- Insumos químicos.
- Mantenimiento.
- Costos operativos generales.
El precio inicial del metro cúbico fue fijado en poco más de 640 pesos y contará con mecanismos automáticos de actualización basados en índices objetivos, según informaron desde la empresa.
Aplicación gradual del aumento
La implementación del nuevo régimen será progresiva. En esta primera etapa, el precio del metro cúbico definido por la Resolución MOP Nº 1296/25 se aplicará con un tratamiento diferencial para el bloque inicial de consumo, que se cobrará al 80% del valor base.
Este mismo criterio se aplicará al cargo fijo, con el fin de moderar el impacto inicial en los usuarios residenciales, en línea con las pautas de gradualismo previstas en la resolución.
De esta manera, el nuevo régimen establece una diferenciación entre usuarios residenciales y no residenciales, con el propósito de que el sistema sea más equitativo según los niveles de consumo.

