La provincia de Santa Fe mantiene $618.601 millones en depósitos en el Banco Central de la República Argentina, considerando tanto plazos fijos como cuentas corrientes, según un informe difundido por la cuenta especializada en economía pública Santa Fe en Números.
El dato corresponde al cierre de diciembre de 2025 y ubica a la provincia entre las jurisdicciones con mayor volumen de fondos depositados en el sistema financiero nacional.
Posición de Santa Fe en el ranking de depósitos
De acuerdo con el relevamiento, los depósitos de Santa Fe representan cerca del 8% del total que poseen las provincias argentinas en el Banco Central.
En el ranking nacional, el mayor volumen de depósitos corresponde a Ciudad Autónoma de Buenos Aires, seguido por Córdoba y Buenos Aires.
Santa Fe se ubica entre las primeras posiciones, con más de $618 mil millones, muy por encima de varias provincias del interior.

Caída real de los depósitos durante el último año
A pesar del monto acumulado, el informe advierte que los depósitos de Santa Fe registraron una fuerte contracción en términos reales durante 2025.
Al comparar diciembre de 2025 con diciembre de 2024, los fondos provinciales disminuyeron un 31,8% ajustados por inflación.

Este indicador refleja una pérdida de poder adquisitivo en los recursos depositados, en un contexto económico marcado por la volatilidad financiera y la evolución de los precios.
Qué provincias aumentaron y cuáles redujeron más sus depósitos
El análisis comparativo entre jurisdicciones muestra comportamientos dispares.
- Salta fue la provincia que más incrementó sus depósitos en términos reales, con una suba cercana al 77%.
- En el extremo opuesto, Tucumán registró la mayor caída, superando el 80%.
En ese escenario, Santa Fe quedó ubicada en el grupo de provincias que redujeron sus depósitos durante el último año, aunque lejos de las caídas más pronunciadas registradas en otras jurisdicciones.
Un indicador clave de la situación financiera provincial
Los depósitos que las provincias mantienen en el Banco Central funcionan como un indicador de liquidez y disponibilidad financiera de los gobiernos subnacionales.
Por eso, su evolución suele reflejar cambios en la política fiscal, el manejo de tesorería y las condiciones macroeconómicas del país.

