Un estudio contable del macrocentro de Santa Fe sufrió un robo millonario bajo la modalidad de “boquete”. Delincuentes ingresaron durante la madrugada y se llevaron una importante suma de dinero en moneda extranjera.
El hecho se descubrió el domingo por la mañana. El propietario del estudio, un contador de 78 años, encontró las oficinas revueltas y las cajas de seguridad forzadas.
Cómo fue el robo en el estudio contable
El estudio está ubicado en calle San Lorenzo al 2700, en barrio República del Oeste de la ciudad de Santa Fe.
El profesional se retiró del lugar el sábado al mediodía. Regresó el domingo cerca de las 10. En ese momento advirtió el robo.
Al ingresar, vio los ambientes desordenados y signos de violencia en las cajas de seguridad.
Los delincuentes entraron al inmueble tras realizar dos boquetes circulares en las paredes.
Uno de los orificios estaba en la parte trasera del edificio. Ese sector limita con un terreno baldío. El otro boquete conectaba con el acceso de una escribanía lindante.
Dentro del estudio, los ladrones revolvieron las oficinas. Luego abrieron las cajas de seguridad.
De allí sustrajeron unos 45.000 dólares y una cantidad de euros que aún no fue determinada.
Herramientas halladas en la escena
El damnificado avisó a la Central de Emergencias 911. Minutos después llegó personal de la Brigada Motorizada de la Unidad Regional I.
Los agentes revisaron el lugar y comenzaron las primeras actuaciones.
Durante el procedimiento, secuestraron dos herramientas que podrían haber usado los delincuentes:
- una llave tipo “pico de loro”
- una llave inglesa.
Peritos del área de Criminalística también trabajaron en el estudio. Los especialistas realizaron relevamientos para buscar rastros y elementos de interés para la causa.
La investigación del robo
La causa quedó a cargo de la fiscal de turno del Ministerio Público de la Acusación, Dra. Aimi.
En paralelo, la Policía de Investigaciones (PDI) avanza con distintas tareas.
Los investigadores realizan entrevistas a vecinos y posibles testigos. También analizan cámaras de videovigilancia públicas y privadas de la zona.
Una de las primeras hipótesis indica que el robo pudo haber sido planificado. Los delincuentes habrían ingresado desde un inmueble deshabitado. Además, parecían conocer que en el estudio había dinero guardado en moneda extranjera.
Los peritajes y el análisis de las cámaras serán claves para intentar identificar a los autores del hecho.

