Un golpe histórico en Zenica
La selección de Italia sufrió una nueva frustración internacional tras caer en definición por penales frente a Bosnia y Herzegovina en Zenica. Luego de igualar en el tiempo reglamentario y el alargue, los bosnios se impusieron 4-1 desde los doce pasos y aseguraron su lugar en la próxima Copa del Mundo.
De esta manera, el conjunto europeo quedó fuera del Mundial por tercera vez consecutiva, profundizando una crisis que ya lleva más de una década.
Un partido que se escapó
El equipo dirigido por Gennaro Gattuso había comenzado mejor, con un gol tempranero de Moise Kean tras un error del arquero Nikola Vasilj. Sin embargo, ese buen inicio no se sostuvo en el desarrollo del juego.
La expulsión de Alessandro Bastoni antes del descanso condicionó el planteo italiano, obligando a reacomodar el equipo y ceder terreno ante un rival que creció con el correr de los minutos.
Bosnia no perdonó
En el complemento, Bosnia insistió hasta encontrar el empate a través de Haris Tabaković. Italia tuvo chances para liquidarlo en los pies de Francesco Pio Esposito y Federico Dimarco, pero no logró concretarlas.
El empate llevó la definición al alargue y luego a los penales, donde los balcánicos fueron contundentes y sellaron una victoria histórica.
Crisis profunda de la Azzurra
La eliminación confirma un presente preocupante para Italia:
- Tercer repechaje consecutivo perdido
- Ausencias en Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 y Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022
- Nueva eliminación rumbo al próximo Mundial
Además, el dato más impactante es que Italia no disputa un partido de fase eliminatoria mundialista desde hace 20 años, cuando se consagró campeón en la final del Mundial de Alemania 2006 ante Francia.
Bosnia hace historia
Por su parte, Bosnia y Herzegovina jugará su segunda Copa del Mundo tras su debut en el Mundial de Brasil 2014. Compartirá el Grupo B junto a Canadá, Qatar y Suiza, en lo que será una nueva oportunidad para consolidarse en la élite internacional.
Una noche histórica para Bosnia y un nuevo capítulo oscuro para Italia, que sigue lejos de su grandeza mundialista.

