Rosario Central dejó pasar una gran chance en su estreno copero
Rosario Central debutó en la Copa Libertadores con un empate sin goles frente a Independiente del Valle, en un partido disputado en el Gigante de Arroyito por la fecha 1 del Grupo H. El equipo de Jorge Almirón fue superior en varios pasajes del encuentro, pero no pudo reflejarlo en el marcador.
Desde el inicio, el Canalla intentó asumir el protagonismo, aunque le costó generar juego fluido. La falta de claridad en los últimos metros y la solidez del rival condicionaron su rendimiento ofensivo.
Un primer tiempo equilibrado y sin eficacia
Durante la primera mitad, el desarrollo fue parejo. Rosario Central buscó manejar la pelota, pero no encontró profundidad. Las acciones individuales de Ángel Di María fueron de lo más destacado, aunque sin lograr romper la defensa rival.
Independiente del Valle también tuvo sus oportunidades. La más clara fue un remate de Cocoliso González que no terminó en gol debajo del arco. Además, Jeremías Ledesma respondió bien ante disparos de media distancia.
El 0 a 0 al descanso reflejó con justicia lo ocurrido en el campo.
Central mejoró, pero falló en la definición
En el complemento, el equipo rosarino elevó su nivel. Jaminton Campaz fue clave en la generación de juego y permitió que Central ganara presencia en ataque, acompañado por Sández y la movilidad de Véliz.
El punto de inflexión llegó a los 15 minutos, cuando Somoza fue expulsado en el conjunto ecuatoriano tras una agresión sin pelota. Con superioridad numérica y más de media hora por delante, Central tuvo todo para quedarse con la victoria.
Quintana, figura y resistencia visitante
A pesar del dominio local, Rosario Central no logró convertir. El arquero Aldair Quintana se transformó en la gran figura del partido, respondiendo ante cada intento del Canalla.
Incluso en los minutos finales, con variantes ofensivas y presión constante, el equipo de Almirón no encontró el gol. La falta de precisión y la actuación del arquero rival sellaron el empate.
Un empate que deja sabor amargo
El resultado final dejó sensaciones encontradas. Rosario Central mereció más, pero no supo aprovechar sus oportunidades ni la ventaja numérica.
En un torneo donde la localía suele ser determinante, el empate en casa representa una oportunidad perdida para comenzar con el pie derecho en la Copa Libertadores.

