Un año sin Francisco: el papa que buscó una Iglesia más cercana
Este martes se cumple un año de la muerte del Papa Francisco. El pontífice falleció a los 88 años y dejó una huella profunda en la Iglesia Católica.
Nacido en Argentina, fue el papa número 266°. Además, se convirtió en el primer líder latinoamericano y jesuita en ocupar ese cargo. Asumió el 13 de marzo de 2013 y, desde entonces, impulsó cambios importantes.
Para empezar, eligió su nombre en honor a San Francisco de Asís. Con ese gesto, buscó reflejar su compromiso con los pobres, el ambiente y los sectores más vulnerables.
Un pontificado centrado en la inclusión
A lo largo de su papado, Francisco promovió una Iglesia más abierta. En lugar de mantener estructuras rígidas, apostó por una institución cercana a la gente.
Por eso, insistió en una idea clara: la Iglesia debía ser un “hospital de campaña”. Es decir, un espacio preparado para asistir en momentos de crisis.
En este contexto, el jesuita Antonio Spadaro remarcó que la misericordia pasó a ser el eje central de su gestión. Según explicó, este cambio marcó un antes y un después en la acción pastoral.
Homenajes a un año de su fallecimiento
Durante el último fin de semana, se realizaron distintos homenajes en su memoria. Uno de los más convocantes tuvo lugar en la Plaza de Mayo.
Allí, el sacerdote Guilherme Peixoto encabezó un recital que reunió a miles de personas. De este modo, el evento reflejó el impacto popular que tuvo Francisco, incluso fuera del ámbito religioso.
Las frases que marcaron su pontificado
A lo largo de los años, Francisco dejó mensajes claros y directos. Sus palabras sintetizan su mirada sobre la fe y la sociedad.
Inclusión y misericordia
- “Si un gay acepta al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”
- “Dios no se cansa de perdonar; somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón”
- “En la Iglesia ninguno sobra, hay espacio para todos”
Juventud y compromiso
- “Hagan lío”
- “No balconeen la vida, métanse en ella”
- “No sean administradores de miedos, sino emprendedores de sueños”
Justicia social y rol de la Iglesia
- “¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!”
- “El dinero debe servir, no gobernar”
- “No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social”
- “Quien no vive para servir, no sirve para vivir”
Su sello personal
Por último, una frase simple que repitió muchas veces:
- “Recen por mí”
Un legado que sigue vigente
En síntesis, el legado de Francisco continúa presente. Su papado dejó una Iglesia más cercana, con mayor foco en lo social.
Asimismo, su figura trascendió lo religioso. Se convirtió en un referente global en temas como la paz, la justicia social y el cuidado del planeta.
Por todo esto, su mensaje mantiene vigencia y sigue influyendo en millones de personas en todo el mundo.

