El fútbol español quedó en el centro de la polémica tras la histórica sanción impuesta a Esteban Andrada, arquero del Real Zaragoza, luego de protagonizar un episodio violento en el clásico ante SD Huesca.
El encuentro, clave por la permanencia, terminó empañado por una agresión que generó repercusión internacional. Andrada fue expulsado por doble amarilla y, tras ver la roja, reaccionó con un golpe de puño al defensor rival Jorge Pulido, provocándole un hematoma visible y desatando una pelea generalizada en el campo de juego.
Un castigo ejemplar del Comité de Disciplina
La decisión disciplinaria no tardó en llegar. La Real Federación Española de Fútbol resolvió aplicar una sanción total de 13 partidos, compuesta por:
- 1 fecha por la expulsión
- 12 fechas adicionales por la agresión física
El fallo se basó en el informe arbitral y en la gravedad del hecho, considerado uno de los episodios más duros de la temporada en el fútbol español.
La medida también se dio en un contexto de fuerte presión institucional. El presidente de LaLiga, Javier Tebas, calificó la acción como “una barbaridad” y pidió un castigo ejemplar.
Impacto deportivo y futuro del arquero
La sanción deja a Andrada prácticamente fuera del resto de la temporada, afectando de manera directa al Real Zaragoza en un tramo decisivo del campeonato.
Desde el club emitieron disculpas oficiales, mientras que el propio futbolista expresó arrepentimiento: aseguró que “no es una persona violenta” y que se trató de una reacción impulsiva.
Sin embargo, el panorama es incierto. No se descartan consecuencias contractuales, incluyendo una posible salida en el próximo mercado de pases.

