La crisis económica volvió a profundizarse en Rosario y encendió nuevas señales de alarma entre comerciantes y pequeñas empresas. La Federación Gremial de Rosario presentó un pedido formal ante ARCA para solicitar la suspensión temporal de embargos y ejecuciones fiscales contra las pymes de la ciudad.
Desde la entidad señalaron que el sector atraviesa un escenario marcado por la caída del consumo, el incremento de la morosidad y el aumento sostenido de los costos operativos, factores que complican la continuidad de muchos comercios.
Caída de ventas y aumento de locales vacíos
Según datos del Observatorio Económico de la Federación Gremial, las ventas en unidades físicas registraron una baja promedio del 6,5%, aunque algunos rubros comerciales muestran caídas cercanas al 10%.
El impacto de la recesión ya se refleja en distintas zonas de Rosario. En el centro y macrocentro creció la cantidad de persianas bajas y locales desocupados. Actualmente, se contabilizan cerca de 325 locales vacíos sobre un total aproximado de 4.000 comercios.
Desde la entidad empresaria explicaron que gran parte de los ingresos familiares se destinan exclusivamente a alimentos, servicios y gastos esenciales, lo que redujo considerablemente el consumo en otros sectores.
“La inflación en productos básicos destruyó la capacidad de compra de las familias”, indicaron desde la Federación Gremial.
Reclamo por presión impositiva y costos operativos
El pedido elevado a ARCA apunta principalmente a la carga fiscal que enfrentan las pequeñas y medianas empresas. Mientras las ventas continúan en baja, los comercios deben afrontar obligaciones vinculadas al IVA, aportes patronales, Ingresos Brutos y tasas municipales.
A esto se suma el aumento de los alquileres comerciales. En algunas zonas del macrocentro rosarino, los valores mensuales oscilan entre 3 y 20 millones de pesos, una situación que obliga a muchos comerciantes a cerrar sus locales o migrar hacia modalidades informales de venta.
Según estimaciones de la Federación Gremial, un pequeño comercio con un empleado necesita facturar alrededor de 8 millones de pesos mensuales para cubrir gastos básicos.
Preocupación por el empleo y la cadena de pagos
Los empresarios también advirtieron sobre el deterioro de la cadena de pagos. En las últimas semanas se registró un incremento en los cheques rechazados, atrasos en cuentas corrientes y mayores niveles de endeudamiento.
La preocupación se extiende además al empleo privado, teniendo en cuenta que las pymes representan cerca del 72% del trabajo formal en Argentina. Desde el sector sostienen que el cierre de pequeños comercios podría generar un fuerte impacto social y laboral.
En paralelo, también se observa un crecimiento de la mora en tarjetas de crédito, ya que muchas familias recurren al financiamiento para afrontar gastos cotidianos.
Frente a este escenario, la Federación Gremial insistió en la necesidad de aplicar medidas de alivio fiscal para evitar un agravamiento de la situación.
“Hoy muchas pymes están trabajando únicamente para sobrevivir”, concluyeron desde la entidad.

