Una noche histórica para el rock argentino
El viernes 19 de junio quedó marcado como una fecha especial para los seguidores de Serú Girán. David Lebón y Pedro Aznar se reencontraron en el escenario del Movistar Arena de Buenos Aires y dieron inicio a una serie de cinco conciertos completamente agotados.
La presentación se extendió durante casi dos horas y estuvo atravesada por la emoción, la complicidad entre los músicos y un repertorio que recorrió gran parte de la historia de la emblemática banda.
Un comienzo íntimo y una ovación permanente
A las 21.10 se apagaron las luces y los artistas ingresaron desde extremos opuestos del escenario para encontrarse en el centro y fundirse en un abrazo. Con un simple «Bueno, llegamos», Lebón desató una ovación que se mantuvo durante toda la velada.
El concierto comenzó con «Parado en el medio de la vida», interpretada únicamente por ambos músicos, en un formato despojado que marcó el tono emotivo de la noche.
Posteriormente, la banda completa se sumó al escenario, integrada por Federico Arreysegor en teclados y voces, Fernando Cosenza en guitarras, Matías Sabagh en batería y Fermín Ferraris en teclados.
La emoción de David Lebón
Uno de los momentos más destacados llegó cuando Lebón agradeció a su compañero y al equipo musical que hizo posible el regreso.
«Nunca me imaginé que a los 74 años iba a llenar estadios», expresó con la voz quebrada por la emoción, recibiendo el apoyo y el cariño de todo el público.
Un recorrido por toda la discografía de Serú Girán
El repertorio incluyó canciones de los cinco discos de estudio de la banda. Sonaron clásicos como:
- «Seminare»
- «Canción de Alicia en el país»
- «Desarma y sangra»
- «Peperina»
- «Nos veremos otra vez»
- «Mundo agradable»
- «A cada hombre, a cada mujer»
La selección de canciones permitió recorrer las distintas etapas de Serú Girán sin privilegiar un período en particular, ofreciendo una experiencia integral para los seguidores del grupo.
El espíritu de Charly García y Oscar Moro estuvo presente
Aunque Charly García no participó del espectáculo, su figura fue una presencia constante durante toda la noche. En distintos momentos, las pantallas proyectaron imágenes históricas del músico y del fallecido baterista Oscar Moro.
Tras la interpretación de «Desarma y sangra», un espontáneo «¡Gracias, Charly!» surgió desde la platea y fue acompañado por el asentimiento de Lebón.
La ovación a García se convirtió en uno de los instantes más emotivos del concierto y reforzó la sensación de que el espíritu original de Serú Girán seguía presente sobre el escenario.
Dos músicos en plena vigencia
A sus 74 años, David Lebón mostró una notable vitalidad artística y emocional, mientras que Pedro Aznar volvió a exhibir su versatilidad instrumental y vocal.
Durante el segmento solista, Aznar interpretó «Déjame entrar» y «Uno en uno», y compartió una confesión que emocionó al estadio: reveló que había soñado esa canción con la voz de Lebón antes de escribirla.
La primera noche del regreso de Serú Girán dejó la sensación de estar frente a un acontecimiento histórico del rock argentino, donde la música, la memoria y la emoción volvieron a encontrarse.

