Crisis en FIFA: renunció un asesor clave de Infantino y lanzó duras críticas contra el plan económico del Mundial
La crisis interna en la FIFA sumó un nuevo capítulo luego de que Carlos Cordeiro, asesor principal de Gianni Infantino en estrategia y gobernanza global, presentara su renuncia y difundiera una carta pública con fuertes cuestionamientos al proyecto de vender una participación económica vinculada a la Copa Mundial.
Cordeiro, quien acompañó al presidente de FIFA en distintas gestiones internacionales y tuvo un rol destacado en la organización del Mundial 2026 en Estados Unidos, Canadá y México, aseguró que no podía permanecer en su cargo mientras avanzaba una iniciativa que considera perjudicial para el futuro del fútbol.
“Me opongo de forma inequívoca. Es un mal acuerdo para las federaciones, para el fútbol y para el futuro a largo plazo de este deporte”, expresó en su carta de despedida.
Un asesor cercano a Infantino que decidió dar un paso al costado
Carlos Cordeiro no era un integrante menor dentro de la estructura de FIFA. Fue presidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos entre 2018 y 2020 y participó activamente en la candidatura conjunta de Estados Unidos, Canadá y México para albergar el Mundial 2026.
En 2021, Gianni Infantino lo incorporó como asesor principal en estrategia y gobernanza global, destacando su experiencia para acompañar el proceso de modernización institucional del organismo.
Sin embargo, cinco años después, uno de los hombres que formaban parte del círculo de confianza del presidente de FIFA decidió abandonar su puesto y expresar públicamente su desacuerdo con una de las decisiones económicas más controvertidas de la gestión.
El rechazo al proyecto de vender una participación del Mundial
El principal cuestionamiento de Cordeiro apunta al plan de FIFA de crear un vehículo de inversión denominado FIFA Forward Enterprise, que permitiría vender una participación económica vinculada a futuros ingresos de la Copa Mundial.
Según el exasesor, la medida no resulta necesaria debido a la situación financiera actual del organismo.
Cordeiro recordó que FIFA cuenta con importantes reservas económicas y destacó los ingresos proyectados para el ciclo 2022-2026, estimados en unos 15.000 millones de dólares.
En ese contexto, consideró que obtener alrededor de 4.200 millones de dólares mediante la venta de una participación permanente representa una decisión que compromete activos estratégicos del fútbol mundial.
“Es hipotecar el futuro del fútbol sin una justificación convincente”, sostuvo en su carta.
Reclamos por transparencia y supervisión
Además del aspecto financiero, Cordeiro cuestionó la forma en que se está llevando adelante el proceso y reclamó mayores explicaciones sobre los alcances del acuerdo.
Entre sus principales interrogantes planteó qué beneficios tendrán los inversores, qué mecanismos de control existirán y quiénes serán los principales beneficiados por la operación.
El exdirigente señaló que las federaciones deberán tomar una decisión de enorme impacto en un plazo reducido y reclamó un debate más profundo antes de avanzar.
“Las decisiones de esta magnitud deben tomarse en interés del fútbol, no de quienes se benefician de él”, afirmó.
Crece la tensión entre FIFA y las confederaciones
La salida de Cordeiro se produce en medio de una creciente disputa política dentro del fútbol internacional.
Distintas confederaciones, entre ellas UEFA, CONCACAF y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), expresaron reparos sobre el proyecto. Incluso UEFA advirtió con analizar su continuidad en competencias organizadas por FIFA si la iniciativa avanza.
Desde FIFA, en tanto, ratificaron que el proceso continuará y defendieron la propuesta como una herramienta para aumentar los recursos destinados al desarrollo del fútbol mundial.
Como parte de la estrategia para obtener respaldo, Infantino propuso elevar los fondos que reciben las federaciones nacionales a través del programa de apoyo de FIFA, pasando de 8 a 20 millones de dólares.
La renuncia de Carlos Cordeiro y su carta pública agregan presión sobre la conducción de Gianni Infantino, en un momento donde la FIFA enfrenta uno de los debates institucionales más importantes de los últimos años.

