La crisis migratoria que atraviesa Ceuta, ciudad autónoma española ubicada en el norte de África, continúa generando preocupación entre sus habitantes. En las últimas horas, miles de personas provenientes de Marruecos cruzaron la frontera por el espigón del Tarajal, provocando una situación de fuerte tensión y alterando la rutina de una ciudad de apenas 80.000 habitantes.
En ese contexto, Alejandra Perta Bini, una argentina que reside en Ceuta desde hace poco más de un año, describió el escenario que enfrenta la población local y aseguró que el desborde obligó a muchos vecinos a permanecer dentro de sus hogares.
Un cambio drástico en pocas horas
En diálogo con Radio Con Vos, la mujer explicó que la transformación de la ciudad fue prácticamente inmediata.
«La palabra que resume todo es desbordamiento. En muy pocas horas cambió completamente nuestra situación», afirmó.
Alejandra describió a Ceuta como una ciudad pequeña y tranquila, caracterizada por la convivencia entre españoles, marroquíes y otras comunidades. Sin embargo, sostuvo que la llegada masiva de migrantes modificó por completo ese panorama.
«Tenemos las calles tomadas, estamos la mayor parte confinados adentro de las casas», expresó.
Aun así, aclaró que, pese al impacto visual y al movimiento constante en las calles, no percibe un clima de violencia generalizada.
«Hay mucho ruido, algo poco habitual acá, pero dentro de todo la situación se mantiene tranquila», señaló.
Empresas y comercios redujeron su actividad
La argentina explicó que muchas empresas decidieron enviar a sus empleados a trabajar desde sus hogares como medida preventiva.
En su caso, comentó que la oficina donde trabaja está ubicada frente al sector costero por donde ingresaron miles de personas.
«Nos mandaron inmediatamente a nuestras casas», relató.
Además, indicó que numerosos comercios cerraron sus puertas o redujeron su actividad por precaución.
Según explicó, la decisión busca resguardar tanto a trabajadores como a clientes frente al movimiento inusual registrado en distintos sectores de la ciudad.
Cuestionamientos al operativo de seguridad
Alejandra también manifestó sorpresa por la escasa presencia de fuerzas de seguridad en comparación con meses anteriores.
Recordó que cuando llegó a Ceuta era habitual observar patrullas policiales y vehículos militares distribuidos en distintos puntos de la ciudad.
«Hoy no vemos prácticamente presencia policial en las calles pese a lo que está pasando. Es llamativo», sostuvo.
Una ciudad desbordada por la llegada de migrantes
Según los datos difundidos por medios españoles, Ceuta, con una población cercana a los 80.000 habitantes, recibió en pocas horas a unas 60.000 personas procedentes de Marruecos, en su mayoría jóvenes.
La magnitud del flujo migratorio generó preocupación entre los residentes. Algunos vecinos ya evalúan trasladarse temporalmente a la península española hasta que la situación se estabilice, mientras otros describen un escenario inédito para la ciudad.

