Así operaba el presunto mecanismo para vaciar las cuentas
Mucho antes del incendio que expuso el funcionamiento del geriátrico clandestino, una denuncia penal ya advertía sobre una presunta maniobra para quedarse con las jubilaciones de los adultos mayores.
La presentación se realizó el 23 de abril de 2026. Allí se acusó a la responsable del establecimiento, hoy prófuga de la Justicia, de apropiarse de los haberes previsionales de uno de los residentes. La información surge de documentos incorporados a la causa y difundidos por El Litoral.
La jubilación desaparecía pocas horas después
Según la denuncia, la familia del jubilado revisó los movimientos de la cuenta junto con personal del Banco Nación. En ese análisis detectó un patrón que se repetía todos los meses.
Primero aparecía una extracción por Red Link. Luego se registraban dos transferencias bancarias. En pocas horas, la cuenta quedaba casi sin dinero.
La denuncia también indica que una de esas transferencias tenía como destino una cuenta bancaria que ahora analiza la Justicia.
Ante esa situación, la familia bloqueó la tarjeta de débito y pidió un nuevo plástico para evitar más movimientos.
La sospecha sobre el uso del home banking
La investigación también analiza si alguien creó un servicio de home banking utilizando la documentación personal del adulto mayor.
Según la denuncia, ese sistema permitía transferir el dinero apenas ingresaba la jubilación. De esa forma, no era necesario utilizar la tarjeta de débito para retirar los fondos.
Los investigadores deberán determinar si esa maniobra realmente existió y quiénes participaron.
La Justicia busca establecer si hubo más víctimas
La hija del residente afirmó que el caso de su padre no habría sido un hecho aislado.
Según declaró, muchos adultos mayores no tenían familiares que administraran su dinero. Por ese motivo, la administración del geriátrico manejaba las cuentas de varios residentes.
Ahora la Justicia intenta reconstruir el recorrido del dinero. Para hacerlo, analiza movimientos bancarios, transferencias, documentación y dispositivos electrónicos secuestrados durante la investigación.
El objetivo es determinar si existió un esquema organizado y establecer si otras personas mayores también resultaron afectadas.
Las denuncias existían antes del incendio
Otro dato relevante es que las denuncias por presuntos malos tratos, abandono y posibles delitos patrimoniales fueron presentadas varios meses antes del incendio.
Pese a esas presentaciones, el geriátrico continuó funcionando hasta que el siniestro expuso públicamente la situación.
Ahora la causa avanza sobre dos ejes. Por un lado, busca determinar las responsabilidades por las condiciones en las que vivían los residentes. Por otro, intenta establecer si existió una maniobra para apropiarse de las jubilaciones de adultos mayores en situación de vulnerabilidad.

