El delantero Maximiliano Salas puso fin a su ciclo en River Plate y este martes emprendió viaje hacia Mendoza para convertirse en nuevo refuerzo de Independiente Rivadavia. El futbolista dejó el club sin realizar declaraciones públicas y comenzará una nueva etapa bajo las órdenes del entrenador Alfredo Berti.
Un préstamo para buscar continuidad
River acordó la salida del atacante de 28 años mediante un préstamo por una temporada, sin cargo y con una opción de compra cercana a los cuatro millones de dólares.
En un primer momento, la dirigencia del conjunto de Núñez pretendía concretar una transferencia definitiva. Sin embargo, al no recibir ofertas por el jugador, optó por facilitar su salida mediante una cesión para que pueda sumar minutos.
Un refuerzo para la Lepra mendocina
La llegada de Salas fue un pedido del cuerpo técnico encabezado por Alfredo Berti. El delantero ocupará un lugar importante en el sector ofensivo tras la salida de Sebastián Villa, quien recientemente se incorporó a Boca Juniors.
Aunque su último partido oficial fue el 27 de mayo, cuando convirtió el gol del triunfo de River ante Sporting Cristal por la Copa Sudamericana, el atacante continuó entrenándose de manera diferenciada junto al grupo de futbolistas que no eran tenidos en cuenta por el cuerpo técnico.
Ahora buscará recuperar ritmo de competencia y aportar al objetivo de Independiente Rivadavia de mantenerse como protagonista y pelear por la clasificación a la Copa Libertadores.
Un paso con saldo discreto en River
La etapa de Maximiliano Salas en River no alcanzó las expectativas generadas por su incorporación. Disputó 37 partidos oficiales, convirtió siete goles y entregó dos asistencias.
Su llegada había generado una fuerte inversión por parte del club, que ejecutó la cláusula de rescisión para incorporarlo desde Racing a mediados de 2025. Sin embargo, el rendimiento deportivo no logró consolidarlo como una pieza habitual dentro del plantel, lo que terminó derivando en su salida.

